As Catedrais, aforo completo

LUGO

XAIME RAMALLAL

El arenal vivió el primer lleno y hubo turistas que no pudieron entrar

06 ago 2015 . Actualizado a las 16:41 h.

As Catedrais tiene colgado el cartel de completo. Ayer se registró el primer abarrote del verano. Las 4.812 entradas gratuitas que ofrece a diario la Xunta a través de la web se agotaron pasada la media tarde del martes. Y lo que es peor, la web tampoco da pases para hoy. A este ritmo, solo los previsores lograrán visitar la playa de los arcos, en Ribadeo.

La gran mayoría de los visitantes se personaron con entrada: en papel o en el móvil. Habitual este verano es que el mogollón llegue dos o tres horas antes de la bajamar (14.50, ayer), cuando se registraron, en varios momentos, colas de visitantes. A pesar del abarrote, sobre la una solo unas quince personas se habían quedado a las puertas del monumento natural por no tener pase, según aclaró Iago García, uno de los trabajadores que recibía a los turistas. Reconoce que fueron casos concretos y que los afectados entendieron la situación. Pero ni él ni sus compañeros dejan al visitante sin alternativas. Les informan de que también tienen derecho a entrada quienes se alojen en establecimientos hosteleros ribadenses y quienes usen la línea de bus entre Ribadeo y la playa. Muchos tomaron nota y, ayer, la empresa de autocares, Eocar, superó la media de usuarios diarios, fijada entre 80 y 100.

Aunque no hay un registro que contabilice al cien por cien las almas que pisan la playa, los cinco aparcamientos estaban a tope. Hubo quien aprovechó y realizó las georutas de Os Arcos y Os Ollos. Y también quien se asustó ante la evacuación de un hombre que precisó asistencia médica y fue evacuado.

Irene Müller y Patrick McDougall, venezolana-canadiense y canadiense, lograron el pase anoche en Ribadeo. Llegaron a As Catedrais por medio de un amigo de Madrid que les recomendó «una playa de cinco estrellas». Quieren volver a visitarla con menos gente: «Hemos estado en la playa Los Doce Apóstoles (Australia), majestuosa, pero As Catedrais es espectacular». Entre toallas y neveras, a la sombra encontramos bajo los arcos al grupo de Paula Romero y Paloma Jiménez, de Madrid, que destacan la afluencia de público y que todo está muy cuidado. Pero no todo son bondades. Los vendedores del mercadillo de la playa, de la Asociación As Catedrais, exigen garantías de permanencia y critican el sistema de adjudicación de Costas. Pagan 3.000 euros por metro cuadrado por 3 meses.