En la Casa Sindical ya no hay goteras

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

LUGO

Macetas y cubos recogían el agua.
Macetas y cubos recogían el agua. carlos castro< / span>

Las pintadas del salón de actos todavía no han sido retiradas

29 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

La empresa de Huesca Damarim está a punto de concluir los trabajos de reparación de la cubierta del patio interior del edificio de la Casa Sindical. Fuentes de la empresa, a la que le adjudicó la obra el Ministerio de Trabajo, señalaron que quedan algunos detalles por finalizar, después de una semana de obras. Ayer por la mañana dos operarios sellaban las fisuras que permitían la entrada de agua, desde hacía más de un año, por entre los cristales.

A partir de ahora el sindicato UGT podrá retirar los 18 cacharros, entre cubos y macetas, que tenía repartidos por todo el patio para recoger el agua que se filtraba desde las cristaleras cada vez que llovía. Dependiendo de la intensidad de las precipitaciones, algún día tenían que vaciar los recipientes en más de una ocasión.

Para ejecutar las obras la empresa adjudicataria delimitó con cintas solamente parte, aproximadamente la mitad, del patio interior del edificio.

Pintadas

Las pintadas contra los sindicatos que aparecieron en el salón de actos de la Casa Sindical todavía no han sido retiradas. Su limpieza es bastante difícil, dado el material rugoso sobre el que fueron efectuadas.

Las pintadas aparecieron hace unos meses, con insultos hacia las organizaciones políticas y los sindicatos.

El salón de actos permanece abierto durante todo el día y lo utilizan, además de las organizaciones sindicales, otros colectivos. El edificio cierra de noche, después de que los inquilinos constataran la presencia de indigentes que dormían en el salón de actos y, después del robo de material del centro de formación de UGT. Una persona es la encargada de hacerlo.

Los sindicatos denunciaron otras deficiencias del edificio, que todavía no fueron solucionadas, como el montacargas que conecta el edificio con la calle, diseñado para que pudieran entre personas con alguna discapacidad que les obligue a utilizar sillas de ruedas.

También había problemas serios relacionados con el sistema de calefacción del edificio, pendientes de solucionar. A determinadas plantas del inmueble no llegaba el calor.

crónica más de un año con filtraciones

La Casa Sindical fue sometida a una reforma integral a principios de este siglo. Supuso vaciar el interior del edificio y redistribuir sus espacios. Las obras fueron adjudicadas en 740 millones de pesetas e inauguradas en el 2004. Hasta hace unos meses no contó con las correspondientes licencias. Antes de que transcurrieran diez años empezaron a aparecer los primeros problemas. Con las obras a punto de finalizar se dieron cuenta de que no estaban previstas las sillas para el salón de actos. También constataron que no había cableado para las conexiones informáticas y de teléfono.

En el edificio conviven UGT, Comisiones Obreras, la CIG, la Inspección de Trabajo y la patronal, que ocupa una de las plantas que le tocó en el reparto.