La sal limpia la Montaña lucense

Más de una treintena de carreteras amanecieron cortadas por la nevada


Lugo / La VOz

Un ejército de máquinas quitanieves recorren estos días las carreteras secundarias de la provincia de Lugo para tratar de despejar el firme. Más de medio centenar de vehículos se afanan en la tarea armados con toneladas de sal. En apenas 24 horas vaciaron más de 200 en la zona de la Montaña y del sur lucense. A pesar de todo este armamento, ayer más de una treintena de vías quedaban cortadas por la nieve.

A mediodía, la red principal estaba completamente despejada y en ningún tramo era necesario el uso de cadenas. En las vías secundarias, las máquinas no llegaron hasta bien entrado el día. En torno a la 12.30 horas, la Diputación informaba de 35 carreteras intransitables por culpa de las nevadas en una quincena de municipios: Baleira, Folgoso do Courel, Cervantes, A Fonsagrada, O Incio, Navia de Suarna, Negueira de Muñiz, As Nogais, Pedrafita do Cebreiro, A Pobra de Brollón, Quiroga, Ribas de Sil, Samos, Taboada y Triacastela.

Alrededor de 400 alumnos se quedaron también sin clase, la mitad si los comparamos con los que perdieron la jornada lectiva el lunes pasado. Según se informó desde la Consellería de Educación, ayer se mantuvo la actividad en todos los centros a excepción de tres: IES da Fonsagrada, en el colegio de Doiras en Cervantes y en el CPI Uxío Novoneira de Pedrafita. Los escolares de los municipios con nevadas más copiosas llevan tres días sin asistir a clase.

Los alcaldes de alguno de los municipios más castigados por la nieve, como Cervantes, Navia de Suarna y As Nogais, confirmaban ayer que a pesar de las nevadas, no se produjeron incidencias destacadas y que la jornada transcurrió con la «normalidad» de un día de invierno cualquiera en la Montaña. Benigno Gómez, el regidor de Cervantes, aseguraba que aunque en la parte alta del concello nevó con fuerza, las quitanieves estuvieron trabajando sin descanso para no dejar ningún pueblo incomunicado.

Desde Navia de Suarna, José Fernández confirmaba que la mañana fue más amable que la anterior y que todavía no se había registrado ningún incidente por culpa de la nieve. Un relato similar al de Jesús Núñez, que afirmaba que en el concello de As Nogais quedaba todo limpio y despejado desde por la mañana.

Pedrafita amanecía ayer con los puertos de San Roque, Poio y O Cebreiro cerrados al tráfico pesado y con la obligatoriedad de circular con cadenas para el resto de vehículos. La misma situación que se vivía a primera hora de la mañana en el puerto de O Viduedo en Triacastela.

«Estos días normales no son porque hay nieve y tenemos complicaciones para acceder a algunas aldeas», comenta el panadero que reparte en la zona de Seixo. «Llegar llegamos a todas porque estamos equipados con un buen todoterreno», asegura. Como él, la mayoría de los que trabajan en zonas en las que la nieve es una realidad buena parte del año, esta no es más que un ligero contratiempo. Y como la mayoría, coincide en recordar nevadas mucho peores otros años.

Quizás haya caído menos nieve y quizás los medios destinados a despejar las vías provinciales estén siendo más numerosos, pero la sensación generalizada es que las nevadas todavía no han provocado incidencias importantes que alteren el día a día de los vecinos de la Montaña lucense. Las carreteras quedan bloqueadas hasta media mañana, los niños no van al colegio y el pan llega con algo de retraso, lo normal en el invierno para las zonas de montaña.

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