El personal más antiguo del Jorge I lleva al juzgado al nuevo dueño

Dolores Cela Castro
dolores cela LUGO / LA VOZ

LUGO

ALBERTO LÓPEZ

Lo demandaron por impago de salarios y por sanciones disciplinarias

06 nov 2014 . Actualizado a las 05:05 h.

Menos de un año después de hacerse con la propiedad del hotel Jorge I, el empresario de origen italiano Maurizio Borroni afronta una importante crisis laboral, con demandas ante los juzgados de lo social por impago de salarios y solicitudes de extinción de contratos, además de bajas de larga duración. También tramitan demandas contra un largo rosario de sanciones impuestas por incumplir una serie de normas que figuran en dos listados, firmados por la gerente del hotel. Una de ellas, es reponer el dinero que pueda faltar de la caja al final de cada turno.

De los 25 operarios que tenía en enero de este año el establecimiento hostelero, cuando se hizo el traspaso de propietario, apenas quedan la mitad y de ellos, ocho estuvieron de baja laboral por depresiones y por ataques de ansiedad, derivados de la situación insostenible que dicen estar atravesando. Según fuentes próximas a los trabajadores, desde el principio hubo retrasos en el abono de las nóminas, pero actualmente llegan a cuatro meses en algunos casos. La deuda no es uniforme porque, según las mismas fuentes, pagan antes a quienes no protestan.

El empresario de origen italiano admitió retrasos en el pago de las nóminas, aunque solamente de dos meses. Justificó esta situación en que no cobró cantidades importantes de «alguna agencia de viajes», lo que ha supuesto que no puedan hacer frente a sus compromisos con la plantilla.

La Inspección médica

Borroni y su socia responsabilizan de la situación a uno de los camareros, que acumuló meses de baja laboral. Pero los trabajadores aseguran que se vieron obligados a coger las bajas por la ansiedad que les provocaba la situación, ya que algunos dijeron haberse sentido insultados y presionados por parte de los nuevos dueños. Los trabajadores explicaron que la Inspección medica está encima de ellos y de sus médicos de cabecera para que les den el alta y vuelvan al trabajo, pero la mayoría de los médicos no cedieron a la presión.

Los responsables del hotel obligan, según esta versión, a los familiares que acuden al hotel para entregar los partes de baja semanalmente a que faciliten su nombre, DNI y firmen.

Los impagos de nóminas, según algunos de los afectados, están generando situaciones familiares difíciles, dado que ya se trata de salarios bajos. En algún caso tuvieron que recurrir al Banco de Alimentos. Los trabajadores que proceden de la etapa de Alberto García aseguran que desde el principio empezaron a cambiarles los turnos y a no pagarles las horas extras de jornadas de más de 50 horas. La finalidad, según ellos, es que se marchen y algunos ya lo hicieron. Para echarlos, según los afectados, están recurriendo a sanciones, en las que utilizan como testigos a personal de las últimas incorporaciones.