La plantilla bloqueó la empresa al sospechar que querían sacar documentos
12 jul 2014 . Actualizado a las 06:58 h.Después de la concentración de la plaza Maior la cita fue en la nave de la empresa en As Arieiras. La plantilla se presentó allí de forma inmediata ante la sospecha de que Urbaser estaba tratando de sacar de las instalaciones documentación, que, al parecer, tenían ya cargada en furgonetas, listas para partir.
En la sede de la adjudicataria del servicio de recogida de basuras se habían reunido varios directivos, que solicitaron la presencia policial para poder abandonar las instalaciones, ante la presencia de los trabajadores en la pista.
A As Arieiras llegaron varios coches de la Policía Nacional y de la Local. En el camino privado de acceso a las instalaciones y a un chalé había dos contenedores llenos de basura atravesados, con su contenido esparcido, harina y masa de pan. Fueron los bomberos los que la recogieron. con palas, y la cargaron en un camión. Una vez que la pista quedó libre, salieron los directivos de Urbaser que estaban dentro de la nave con protección de vigilantes de seguridad.
Custodia policial
La comitiva la custodiaba un coche patrulla de la Policía Local, que abría la marcha. Detrás iban ocho turismos y una furgoneta rotulada de la empresa y cerraba la caravana un vehículo de atestados de la Local. En él iba el delegado de Urbaser en Lugo, Juan Moreno, al que increparon los concentrados.
La policía identificó a un trabajador de Urbaser que estaba próximo al vehículo de atestados, en el que viajaba Moreno ya que la puerta del vehículo se abrió justo cuando iba a dar la curva para salir a la carretera general.
Después de que los directivos abandonaran la sede de Urbaser, la policía se marchó y quedó un retén de trabajadores en la puerta de las instalaciones.
En ningún momento hubo situaciones de tensión o violencia, salvo cuando intentó entrar a trabajar el relevo de tarde para efectuar la recogida de los puntos de riesgo sanitario comunicados por el Concello. El comité trató a toda costa de que quedara constancia de que el personal del turno asumía las obligaciones contraídas y que era la compañía la que no le permitía sacar el vehículo de la empresa.
Llamadas telefónicas
Durante toda la tarde de ayer, según fuentes de la propia compañía, los trabajadores recibieron mensajes telefónicos, a través de wassap y llamadas para conminarlos, de forma individual, a acudir a la sede de la empresa a las 11 para salir a cumplir los servicios mínimos. En caso de que no aceptaran el requerimiento, la empresa tenía aparcadas en zonas estratégicas de la ciudad, efectivos suficientes para cumplir con las exigencias del Ayuntamiento de Lugo, de cara a la retirada de los puntos de riesgo sanitario y a los servicios mínimos.