La Federación Veciñal reparte alimentos a más de 350 familias cada año
11 jul 2014 . Actualizado a las 07:05 h.Cuando las ayudas públicas desaparecen o escasean, y el colchón familiar se agota, a veces entra en escena otro tipo de solidaridad: la del vecino que ayuda al vecino. Con esa filosofía impulsa la Federación de Asociacións Veciñais de Lugo el programa Entre Veciños, que reparte cada año alimentos para más de 350 familias que viven en la ciudad o en otros puntos de la provincia, como Muimenta. De ellos, el 80% proceden del extranjero. «E de aquí, vén xente de todas partes. De A Croa, da Milagrosa, de Albeiros, de As Fontiñas, de Garabolos...», indicó el presidente de la federación, Jesús Vázquez. El proyecto recibió ayer una subvención de 2.000 euros de la obra social La Caixa. El dinero será destinado a comprar comida y a pagar gastos corrientes de un programa con tres ejes: la alimentación básica, la inserción laboral, y la integración social y cultural de inmigrantes y foráneos. El secretario del colectivo, Luis Abel, detalló: «É unha labor de acollida, posto que a maioría chega a Lugo sen coñecer nada. Nós facilitámoslles información sobre os colexios, as garderías, as bibliotecas, os centros sociais onde teñen Internet para comunicarse coa familia, ou a piscina».
El reparto de alimentos se desarrolla en un local cedido por el Concello en una de las casas de las asociaciones, en el parque de Frigsa. Los martes y los viernes, de 17 a 18 horas, los usuarios recogen bolsas con entre 7 y 8 kilos de lentejas, arroz, aceite, pasta o leche. «Pedimos o DNI e o certificado de empadronamento», explican. Dos voluntarias, María José e Irene imparten talleres.