Los resultados

Manuel Piñeiro

LUGO

29 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Lugo acusa en sus entrañas la crisis profunda del bipartidismo. Las europeas ya les pasaron factura, pero seguirán sin aprender. Mientras hagan política de partido y obvien los intereses de los ciudadanos, no habrá una verdadera democracia. En EE.UU. existen unos representantes por cada circunscripción, y los eligen los ciudadanos. Luego, esos electos cargos tienen su oficina de atención abierta a todos y al que los eligió, que le pueden exigir cuentas si ha incumplido sus promesas. Y destituirle para que le releve el sustituto electo. Siempre, claro, con listas abiertas. Eso es democracia en estado puro, porque el pueblo tiene la última palabra.

Orozco sigue faltando a la suya de forma pertinaz. ¿No decía que no le temblaría la mano para rescindirle la concesión a Urbaser, si transcurridos los cinco días del ultimátum, no había finalizado la huelga que ya va por la enésima semana? Lugo se hunde en una peligrosísima fosa nauseabunda, que ni los servicios más mínimos posibles palía. Ante un problema de salud pública que afecta a cien mil ciudadanos, la Xunta tiene la obligación urgente en finiquitar el problema ipso facto. Es una emergencia. ¿O para que está el señor Feijoo, entre otras cosas? Ni unos ni otros tienen vergüenza. ¿A qué esperan? ¿Qué oscuros intereses le atan a Orozco a Urbaser? Al menos, su pasividad le pone bajo sospecha ante los ciudadanos. Que estamos hartos de soportar sus falsas promesas, y su populismo. Como Feijoo, que sigue ciego, mudo y sordo a las demandas de Lugo sobre sus incumplidas promesas para los servicios del HULA. Otra masiva manifestación ha salido a la calle para demandárselo. Se ha reído de todos los lucenses y sus más de cuarenta mil firmas presentadas en el Parlamento. Jamás hubo en Lugo una demanda más unánime. Porque no es ni de derechas, ni de izquierdas, ni siquiera mediopensionista. ¿Entienden ahora los resultados del bipartidismo?