Calzados Camba pone fin a una trayectoria de más de medio siglo de atención al público
06 jun 2014 . Actualizado a las 06:46 h.Un domingo de feria no es un domingo cualquiera en Vilalba. Algunos negocios abren unas horas por la mañana y hay una animación superior a otras jornadas dominicales. Para un conocido negocio de la capital chairega, Calzados Camba, este próximo domingo, día de feria, resultará también especial, pues será el último en que abra sus puertas.
Más de 65 años ha durado la trayectoria del negocio. El primer emplazamiento estuvo situado en Campo de Puente, en una época en la que los trabajos de curtidos y la confección de zapatos y de botas eran las actividades habituales. Con el tiempo, de todos modos, esas tareas fueron desapareciendo y dejando paso a la venta de calzado, de igual modo que la situación del establecimiento también conoció un notable cambio: el matrimonio formado por José Rouco y Delia Lamela trasladó el negocio a la Rúa da Pravia, en uno de los principales cruces de la villa, donde se ha mantenido hasta hoy.
Ramón, uno de los tres hijos del matrimonio, ha sido durante décadas el continuador de la iniciativa familiar. Lo ha acompañado su mujer, Elba Pérez, aunque ninguna de las hijas ha querido seguir sus pasos. En cualquier caso, lo que sí parece claro es que la dimensión familiar es más que evidente, puesto que Ramón Rouco subraya que los empleados han tenido una larga relación con la empresa: «Todos se jubilaron en casa», dice con satisfacción.
Esa satisfacción va acompañada de los comentarios de agradecimiento que les dedica. Por un lado, destaca que el negocio siempre ha sido familiar; por otro, resalta que está satisfecho del contacto y de la dedicación de todos ellos. «Siempre fue una empresa muy familiar», afirma.
Además de familiar, del negocio puede decirse que su fama ha sido amplia. «Es una tienda que es un símbolo de Vilalba», opina Ramón Rouco, que a lo largo de estos años ha visto cómo cambiaban los gustos y las tendencias y cómo era necesario adaptarse a las novedades.
Clientela fiel
Pero el rasgo familiar no ha sido el único del establecimiento, caracterizado también por la fidelidad de la clientela, de Vilalba y de otros lugares. En algunos casos, hasta varias décadas pueden contarse al describir la relación de los compradores con la tienda, un contacto que ha rebasado lo económico y que la familia Rouco agradece.
«El calzado es algo en lo que hay que estar muy metido», manifiesta Ramón Rouco. Lo dice alguien con sobrado conocimiento de causa, artífice de que la fama de las zapaterías de Vilalba haya permanecido en un buen nivel a lo largo de décadas.
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