Una procesión a remolque

Una celebración de la Pasión recorrió el Viernes Santo dos parroquias de Terra Chá, con imágenes transportadas en vehículos


Vilalba

Momán celebró ayer los oficios propios del Viernes Santo. Nada extraño, salvo si se tiene en cuenta que el acto religioso de esa parroquia de Xermade había tenido antes una parte en Labrada (Guitiriz); y a esas dos parroquias chairegas se le une otra, la de Cambás (Aranga), en donde empezó la celebración que luego continuó en las ya citadas.

Las imágenes fueron trasladadas de una a otra parroquia en remolques. Seis imágenes fueron transportadas en la parte trasera de cuatro vehículos, lo que supone un avance con respecto a años pasados, en los que se empleaban tractores para ese desplazamiento. Las distintas partes de la celebración fueron repartiéndose por los distintos lugares: así, en Labrada se realizaron las lecturas correspondientes a la Pasión, mientras que en Momán se efectuó la adoración de la cruz. El sacerdote encargado de esas tres parroquias es Luis Rodríguez Patiño, que optó por repartir la celebración entre varias parroquias ante la imposibilidad de acudir a todas las iglesias. Los fieles, dijo, acuden en buen número a los oficios.

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