Dos aldeas de Chantada celebran el día grande del Entroido Ribeirao
03 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Volantes y peliqueiros volvieron a salir fieles a su cita anual con el día grande del Entroido Ribeirao. En Chantada, el único municipio de la Ribeira Sacra en el que sobrevive este Carnaval popular, dos parroquias celebraron ayer la fiesta. Tanto en Nogueira como en Santiago de Riba se oyó ayer el sonido rítmico de los cinturones de campanillas de los volantes. Eso sí, los vistosos puchos de colores solo se vieron en Santiago. En Nogueira no se atrevieron a sacarlos, probablemente por miedo que la lluvia arreciase y los echase a perder.
En Nogueira, la fiesta empezó con una comida en la que participaron decenas de vecinos. Y siguió con la salida a primera hora de los volantes, con los cinturones de campanas pero sin sus característicos sombreros de cintas de diferentes colores. Prácticamente al mismo tiempo, en la cercana parroquia de Santiago de Riba, también a orillas del Miño, mecos, peliqueiros y maragatos escoltaban el paseo danzarín de los volantes por los campos del pueblo.
En Santiago no faltaron los oficios, que esta vez representaron en clave de sátira la vida de los músicos de las orquestas de verbena, el día de la matanza en el que se hacen los chorizos, una feria y un concurso de misses.