Paradai cambia de cara con el derribo de los edificios en ruinas

Enrique Gómez Souto
enrique g. souto LUGO / LA VOZ

LUGO

carlos castro

Demolidas las casas, ayer aún seguían en pie los muros de la chocolatería

30 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Paradai, barrio abierto. Este podría ser el lema para promocionar esta zona de Lugo ahora que han caído ya casi todas las edificaciones en estado ruinoso, o casi, que jalonaban la calle Paradai de Abaixo entre el paso peatonal sobre la vía férrea y el entronque de las calles Serra de Meira y Calzada das Gándaras. Ya casi solo se mantienen en pie los muros de la vieja chocolatería, pero ya los acosa la piqueta.

Si las administraciones autonómica y local no se hubieran enzarzado durante meses en una guerra inútil y sin sentido, prácticamente podría estar terminada la construcción del nuevo puente sobre la vía férrea, unas obras para las que se dan aún ahora los primeros pasos. Y si la Xunta no hubiera alterado, para recortarlo, el plan de inversiones del inacabable Plan Paradai, además del puente y su conexión con una rotonda en Serra de Meira y otra con el final de la calle Conde, podría estar en ejecución o terminado el tramo hasta Carlos Azcárraga.

Programación

Las obras que ahora comienzan, sin contar el coste de la demolición de los edificios (asumido por la junta de compensación del polígono), asciende a más de tres millones; la mayor parte de esta inversión está programada por la Xunta para el próximo ejercicio, como recordó el pasado lunes la delegada territorial, Raquel Arias, durante su visita al barrio.