Vincula la recepción del edificio a la rehabilitación y dice que no tiene dinero para ejecutarla
12 oct 2013 . Actualizado a las 07:01 h.La Xunta no quiere hacerse cargo del cuartel de San Fernando. Así lo entiende la diputada Concepción Burgo tras escuchar la respuestas que le dio ayer la directora xeral do Patrimonio, María Carmen Martínez. La parlamentaria socialista dice que el Gobierno gallego no está dispuesto a romper su línea de contención del gasto, se niega a recibir oficialmente las citadas instalaciones para no tener que acometer el proyecto de creación del museo de la romanización y traslada al Concello la obligación de conservar el edificio, que está declarado Bien de Interés Cultural.
Concepción Burgo asegura que la directora xeral de Patrimonio no cuestionó en ningún momento la tramitación hecha por el Ayuntamiento para ceder la propiedad del antiguo cuartel de San Fernando a la Xunta. Por tanto, los trámites fueron correctos, concluye la diputada. Lo más notable, según el resumen que hace Burgo, es que Martínez dijo que la Xunta vincula la recepción oficial del edificio a la rehabilitación y que no hay dinero para rehabilitarlo. Por tanto, no se produce la recepción oficial.
Si la Xunta no se hace cargo del edificio que le cede el Concello, a quién le corresponde su conservación y mantenimiento. Burgo dice que entendió con claridad que el Gobierno gallego responsabiliza al Concello de tales tareas, a la par que, por medio de la citada directora xeral, recuerda que el inmueble está declarado Bien de Interés Cultural. Por tanto, mayor responsabilidad, cuando el edificio ha alcanzado ya un muy notable nivel de deterioro.
La directora xeral dijo que la Xunta iniciará la construcción del Museo da Romanización «cuando la realidad económica permita asegurar la viabilidad del proyecto». No renuncia, aseguró, a la ejecución de este proyecto, pero lo aplaza hasta que el contexto financiero y presupuestario mejore. Como ya se indicó, según la socialista Burgo, Martínez vinculó la recepción del inmueble a su rehabilitación. El PSOE preguntó en varias ocasiones en los últimos años al Gobierno gallego por qué no formalizaba, con escritura ante notario, la asunción de la propiedad del antiguo cuartel. Hasta ayer, señaló la citada diputada, las respuestas fueron siempre muy vagas; ayer quedó claro, a su juicio.
Para la diputada Burgo, ex concejala de Cultura y Turismo de Lugo el comportamiento de la Xunta es «un grave caso de deslealtad institucional» y de incumplimiento del acuerdo establecido con el Concello. Hay que recordar que la institución municipal adquirió el citado edificio inicialmente para cederlo a la Xunta para que construyese el nuevo auditorio de Lugo, y, cuando la ejecución del proyecto en el citado emplazamiento se demostró administrativamente imposible, para convertirlo en el Museo da Romanización.
Deterioro
El edificio sufre un deterioro rápido y evidente. Tanto es así que en alguna de las partes ya ha tenido que intervenir el Ayuntamiento para evitar riesgos para las personas. Concretamente, tuvo que demoler las antiguas caballerizas, porque el tejado constituía una amenaza para los peatones que transitaban por la calle Quiroga Ballesteros. El deterioro obligó también a instalar vallas en algún momento para que los peatones no circulen pegados a las fachadas de las calles San Froilán y Amor Meilán.
La edila de Cultura, Carmen Basadre, señaló: «A viablidade do Museo da Romanización só estará asegurada cando Feijóo deixe a presidencia da Xunta». Añadió: «É lamentable que a Xunta malgastara cartos na convocatoria dun concurso de ideas para acabar escondendo o proxecto no fondo dun caixón».