Manuel Teijeiro ya ocupaba la vivienda incluso antes de ser comisario
04 oct 2013 . Actualizado a las 06:59 h.La carencia de espacio en la comisaría, invocada como gran problema del Cuerpo Nacional de Policía en Lugo por parte del jefe de la misma en la ciudad, quedaría solventada en buena medida si buena parte de la cuarta planta, destinada a vivienda, se utilizase para otros fines. El comisario, Manuel Teijeiro es quien ocupa el piso desde, incluso, antes de tener este cargo. Llegó un momento en el que el jefe vivía fuera y el segundo dentro. Ahora, vive en comisaría el jefe y el segundo reside en su propia vivienda.
Está contemplado en los reglamentos policiales que el comisario pueda vivir en la comisaría. Sin embargo de todas las existentes en Galicia, solo hay constancia de que se den dos casos: Lugo y Pontevedra.
Cuando el comisario lucense, en el discurso del Día de la Policía, dijo que no había espacio para «dar un servizo de calidade ós cidadáns, que indirectamente tamén son víctimas das nosas carencias» estaba totalmente en lo cierto. Los espacios habilitados al público en el bajo y en la primera planta del edificio son en ocasiones ridículos hasta el extremo de que los ciudadanos han de esperar en los pasillos. Esto sucedió incluso con víctimas de malos tratos. Se dieron casos en los que afectados, denunciantes y detenidos coincidieron.
En algunas reuniones mensuales de carácter interno que se realizan en la comisaría, representantes de algunos sindicatos policiales tocaron el tema de la vivienda, sin embargo, esta no solo se mantuvo sino que, con la llegada de Manuel Teijeiro, fue reformada. Entre otras mejoras le fue colocada una nueva puerta de acceso.
El comisario de Lugo, además de utilizar un tercio de la planta cuarta también dispone de plaza de garaje para el coche oficial. Según explicaron policías que conocen la configuración de la vivienda, esta es totalmente exterior.
«Es difícil cuantificar el número de metros cuadrados del piso del comisario, pero no estamos hablando de un nicho precisamente», indicó ayer un policía. Este agente considera que si todo el edificio policial fuese dedicado a oficinas y servicios al público y se reorganizasen los espacios, sería más que suficiente, teniendo en cuenta que los delitos no aumentan. De hecho, el comisario recuerda frecuentemente que los niveles de delincuencia no aumentan y que Lugo figura entre las ciudades más seguras de España.
En la provincia lucense ningún jefe de comisaría vive en la misma. Lo mismo sucede en Ferrol, Ourense, Vigo, Vilagarcía y Ribeira. En la capital ourensana está habilitado un espacio como vivienda. En Vilagarcía hay también un espacio, pero ni tan siquiera está preparado.
Quienes utilizan las comisarías como vivienda obtendrían considerables beneficios según algunos policías consultados ayer. «Se evitan -explicaron- pagar impuestos que todos los propietarios de viviendas tenemos que afrontar como, por ejemplo el IBI. Viven con todos los gastos pagados: luz, agua, teléfono. No hay que olvidar que, en muchos casos se trata de funcionarios del grupo A que, en el caso de Lugo, son de los que más cobran. Consiguen el todo gratis y, además, seguridad plena. Nadie les robará su casa».
La mayoría de las sedes policiales no están siendo usadas como viviendas