La estación de buses podría salvarse al crear la Xunta un plan autonómico

Miguel Cabana
Miguel Cabana LUGO / LA VOZ

LUGO

OSCAR CELA

La consellería reconoció que muchas de las 43 que tiene en Galicia están abandonadas

04 ene 2013 . Actualizado a las 06:59 h.

Aún queda algo de esperanza para la destartalada y conflictiva estación de autobuses de Lugo, porque el director xeral de Mobilidade de la Xunta explicó ayer, por fin, que el gobierno autonómico se va a preocupar de estas instalaciones. La preocupación no llega más allá de cuatro millones de euros para cuatro años y para toda Galicia, es decir, prácticamente nada, pero probablemente el hecho de que se estudie el estado de las 43 estaciones que hay en la comunidad podría servir para que mejoren algunas cosas también en Lugo.

El director de Mobilidade reconoció que la mayor parte de las estaciones gallegas tienen una grave falta de mantenimiento porque no son rentables, y por ello estudiarán lo que hacer en cada caso. A las que todavía tengan posibilidad de ser viables se les exigirá un correcto mantenimiento, y sino, se rescatará la concesión. Las que se consideren de viabilidad imposible podrían incluso desaparecer para ser sustituidas por una simple área de estacionamiento para los buses, aseguró Miguel Rodríguez, quien reconoció que al menos en todas debería haber y se tratarán de implantar unos servicios indispensables. Y citó por ejemplo la necesidad de mejorar algunas escaleras mecánicas, los ascensores, los servicios higiénicos, abrir espacios de ocio, instalar zonas wifi y puntos de encuentro u oficinas municipales que puedan atender a los turistas.

El director de Mobilidade aclaró que la intención de la Xunta no es cerrar las estaciones, pero que tienen que intervenir de manera más directa en su gestión dado el abandono a que llegaron muchas de ellas. Se trata de edificios y servicios públicos de titularidad autonómica, que en casi todos los casos están cedidos en régimen de concesión a una empresa -es el caso de Lugo- que han ido abandonando su mantenimiento debido a la baja rentabilidad porque el número de viajeros ha descendido enormemente. En la de Lugo, esa ausencia de renovación y la flagrante falta de vigilancia policial -hasta hace poco estaba el cuartel de la policía local a su lado- han convertido la estación en un antro de trapicheo de drogas, refugio de personas sin techo y hasta foco de prostitución. Un imagen lamentable que es la primera impresión que se llevan de la ciudad los visitantes que todavía llegan en autobús a Lugo. Esa es una parte de la clientela. La otra son unas pocas personas mayores de municipios de la provincia que vienen a la ciudad a realizar alguna gestión por la mañana. Alrededor de los fines de semana se producen algunos picos de estudiantes que van o vuelven a casa, pero en realidad el movimiento de viajeros es mínimo comparado con hace una o dos décadas.

Vilalba, Monforte y Sarria

El director de Mobilidade explicó que en algunas estaciones en las cuales la concesión está actualmente caducada, se intentarán introducir las mejoras imponiéndolas en el nuevo concurso para la adjudicación del servicio. En Lugo se hallan caducadas y a punto de volver a ser adjudicadas las de Vilalba, Sarria, Monforte y Burela, que entrarán en este plan.