Ve su imputación en la Campeón «en recta final» para el sobreseimiento
22 dic 2012 . Actualizado a las 11:55 h.El diputado socialista y ex ministro de Fomento José Blanco apretó ayer en Lugo el acelerador en la carrera, aún no oficialmente declarada, para la secretaría general del PSdeG. Si Gómez Besteiro anunció hace una semana que dará «un paso adiante», Blanco reconoció que tiene un proyecto «de país» y que su ambición no es competir con Besteiro, con el que se declara «compatible», ni con Caamaño, sino con Núñez Feijoo. El ex ministro confía en que el Supremo acepte las alegaciones presentadas por su abogado y quedar libre a corto plazo de la imputación en el caso Campeón. Avisó: «Esto [su situación judicial] no tiene nada que ver con mi voluntad de presentarme o no [a la secretaría general del PSdeG]». Es así -dijo- porque tiene la conciencia tranquila.
Blanco compareció ayer en la sede del partido en Lugo, junto al senador Ricardo Varela, para hacer balance del primer año de gestión del presidente Rajoy. Comenzó anunciando que se hablaría también de otros asuntos. Y así fue. En cuanto los periodistas le dieron pie con sus preguntas, se lanzó. Empezó por asegurar que no se siente perseguido judicialmente e hizo este análisis de su situación en el caso Campeón tras las recientes alegaciones presentadas por su abogado: «Entiendo que estamos en la recta final y que las alegaciones que hemos presentado responden a la verdad de todo lo que se ha visto hasta el momento». Añadió que espera que sea el último escrito, en una instrucción «que ya dura un año y que ha probado que eran falsas las imputaciones que realizó en su día el señor Dorribo». Reconoció que han sido días duros para él, su familia y su partido.
Blanco aseguró que nada tiene que ver su imputación en el caso Campeón con su voluntad de presentar o no candidatura para la secretaría general del PSdeG; es este un asunto, en el que -añadió-, en este momento, no tiene la cabeza. Dijo que no concibe «este tiempo», en lo que atañe al partido, como un debate sobre personas, sino sobre proyectos. «Si se dan pasos sin rumbo podemos volver al punto de partida», declaró, antes de opinar sobre la reunión que mantuvo Gómez Besteiro con los afiliados lucenses el pasado fin de semana: «Cada uno es dueño de su estrategia, de sus tiempos y de sus silencios; fue una convocatoria no prevista en las normas del partido, pero legítima». Cree que de la reunión «lo que ha quedado es un debate sobre las personas», que, a su juicio, «es lo que no se debe producir hasta que se convoque el congreso».
Blanco dijo que tiene un proyecto muy pensado centrado en cinco ejes. Parecía referirse al partido, porque indicó que en esas cinco líneas deberá basarse la reconstrucción. Sin embargo, más tarde, en respuesta a una pregunta, aclaró que se trata de un proyecto «para el país» y que su ambición «no es ganarle a Besteiro o a Caamaño, sino ganarle a Feijoo».
El valor de la veteranía
El ex ministro tiró de veteranía para responder a la pregunta de si respaldaría a Besteiro. «Si llega el momento, será el momento de decirlo. Me importa qué hay detrás, porque no es suficiente cambiar las personas para tener la confianza de los ciudadanos». Añadió que en su momento tendrán que hablar. «Hablamos de personas compatibles», dijo Blanco, que explicó que no acudió el pasado sábado a la reunión de militantes convocada por Besteiro por motivos familiares, entre otras razones. El día anterior conversó con él «mucho tiempo».
Por último, Blanco dejó en el aire un mensaje: «[Los socialistas] No podemos renunciar a lo mejor de nuestra historia. No todos tenemos que estar en primera línea, pero todos tenemos que sumar». Y una advertencia: «Se trata de querernos más entre nosotros mismos [entre los socialistas], porque, si no, no nos puede querer más la gente».