Partidos políticos y patronal defienden su viabilidad y temen medidas que reduzcan la actividad turística
08 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los planes previstos para el Parador de Vilalba, que afectarían a la plantilla y al período de apertura de las instalaciones, han generado una reacción de oposición en la capital de la Terra Chá. Responsables políticos y empresariales manifestaron ayer su convicción de que el establecimiento puede ser viable, aunque cuestionaron el modelo de gestión de la cadena.
El alcalde, Gerardo Criado, recibió ayer a una representación de la plantilla. Por haber incorporado a sus instalaciones el edificio más emblemático de la villa, la torre del conjunto medieval de los Andrade, el Parador se convirtió en «un estímulo» para Vilalba, manifestó Criado, que además defendió la conveniencia de rentabilizar recientes inversiones.