Un potente fuego forestal en León estaba cerca de afectar a monte lucense
26 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La tormenta que descargó en la tarde de ayer sobre la provincia lucense dejó abundante granizo de gran tamaño en municipios de la montaña, provocó la sobrecarga de redes de saneamiento en algunos núcleos y dio pie a abundantes incendios forestales, la mayor parte de los cuales se extinguieron con el aguacero; en la provincia de León, en el límite con Lugo, se desarrollaba a la caída de la tarde un gran incendio.
En la capital lucense los bomberos efectuaron varias salidas. Una de ellas debido a la caída de un árbol en la Rúa dos Artesáns, en el polígono de O Ceao. La otra, para extinguir un fuego en el entorno de O Carqueixo, donde al quemar unos colchones se prendió fuego en la maleza; este tipo de incidencias es frecuente tanto en O Carqueixo. En la capital lucense no había constancia en la tarde de ayer de que más incidencia relacionadas con la tormenta.
En la zona de la montaña descargó gran cantidad de granizo. Así ocurrió en O Cebreiro y en A Fonsagrada. En este último municipio se vio afectada la capitalidad, pero de manera muy especial la zona próxima al puerto del Acebo. Hubo quien, ante el tamaño del granizo, optó por aparcar su coche bajo unos pinos para evitar daños en la chapa.
En la montaña se registraron numerosos incendios por las chispas, si bien muchos de ellos se apagaron con el propio aguacero de la tormenta. En el área de A Fonsagrada hubo dos fuegos, uno en Vieiro, y otro en Muradal. En Baralla, hubo un incendio en Vilachá de Camporredondo. En Pedrafita, a la caída de la tarde, era motivo de preocupación para el alcalde, el socialista José Luis Raposo, el potente incendio que se registraba en el lado leonés de la montaña, concretamente en El Castro. Preveía mantener de guardia una cuadrilla de bomberos hasta las once de la noche. La Xunta, al parecer, había desplazado observadores al lugar para verificar si el fuego podría llegar a entrar en Galicia.
Alcalde y vigilante
En Pedrafita, el alcalde se pasó la tarde comprobando y poniendo remedio a los desperfectos ocasionados por la tormenta. En O Cebreiro se inundó un bajo como consecuencia de que las canalizaciones se tupieron debido a la tierra y las hojas que arrastró el agua. Los motores de la depuradora y de las piscinas se pararon y el alcalde sospecha que los clorímetros de la potabilizadora pudieron sufrir daños, extremo que trataba de verificar.
En la zona de Becerreá descargó una fuerte tromba de agua. De hecho, el servicio de emergencias 112 Galicia llegó a reseñar en su mapa de incidencia una inundación en el túnel de O Cereixal en dirección a Madrid. En la práctica parece que la incidencia no fue especialmente reseñable. En Becerreá la sobrecarga de la red de saneamiento, debido al agua pluvial recogida, hizo saltar las tapas de numerosos registros, que el servicio de emergencias repuso de inmediato.
También en la comarca de A Terra Chá descargó la tormenta. Una chispa provocó un incendio en un almacén de una casa de A Ponte Vilar, en Cospeito; los propios vecinos apagaron el fuego. Los bomberos de Vilalba ya estaban en camino para extinguir el citado incendio cuando fueron avisados de que el problema ya había quedado resuelto.
En Rábade, en el kilómetro 0.4 de la carretera LU-107 había en la tarde de ayer circulación difícil, con dos carriles cerrados, debido a una avería.