Las autoescuelas se hallan inmersas en una crisis que, en Lugo, combina los motivos económicos y los demográficos. Pese a todo, Javier Mon Lauría (Buenos Aires, 1971), el responsable de formación de Cefovial, una empresa que se dedica, entre otras cosas, al negocio de las autoescuelas de conductores, cree que el futuro no es tan negro como se puede pensar. ¿Su receta? Diversificar.
-La Dirección General de Tráfico anunció a finales de abril que el número de alumnos en las autoescuelas había descendido un 45% en España desde el año 2008. ¿Es una tendencia que también es palpable en Lugo?
-Sí, también sucede aquí, pero diría que de manera más acusada. Hace poco leí que era hasta del 63%. Aquí nos está afectando la crisis y también la situación demográfica
-¿Esta circunstancia les ha llevado a tener que cerrar algún centro?
-Nosotros, de momento, no hemos cerrado, pero es cierto que las autoescuelas, con el concepto que se manejaba, han dejado de ser rentables. La clave para nuestra empresa es diversificar y hacer que la parte de sacarse el carné de conducir sea solo una de las ramificaciones de nuestro negocio.
- Cómo se diversifica un negocio como este?
-Actualmente, ofrecemos servicios de formación vial en todas sus ramificaciones. También, la posibilidad de obtener el permiso para profesionales de la conducción. Se trata de ir más allá de la autoescuela, convertir el carné en una rama más del negocio.
javier mon responsable de formación de cefovial