Una pieza rota delató a un chófer que dañó una señal

E. G. Souto / X. Carreira LUGO / LA VOZ

LUGO

PRADERO

La Policía Local hizo un minucioso trabajo para saber quién era el propietario de un Mercedes accidentado

07 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Creyó que marchando del lugar se libraría de evitar un atestado de la Policía Local, pero no fue así. Un conductor lucense que días pasados se llevó por delante un poste con señalización informativa que estaba colocado en el cruce de la avenida de Madrid con el comienzo de la ronda de As Fontiñas fue localizado porque en el lugar quedaron restos de una pieza del Mercedes que conducía y con el que se fue del lugar. Agentes de la policía municipal lucense llevaron a cabo un trabajo casi de chinos, pero al final consiguieron lo que buscaban. Fue como completar un rompecabezas.

Después de comprobar que la señal había sido arrasada, los agentes apreciaron que en el lugar había restos de un vehículo. Tras diversas pesquisas, supieron que se trataba de un Mercedes. A la concesionaria lucense se fueron en busca de pistas.

En el establecimiento les dieron una determinante: el resto que presentaban correspondía a un modelo del que únicamente se había comercializado una unidad. Cabían entonces varias posibilidades que podían dar al traste con la investigación: que el conductor no fuera de Lugo y que este fuera adquirido en otra parte de España. Era cuestión de seguir haciendo labor detectivesca.

Los agentes consiguieron contactar con el propietario del único vehículo vendido en Lugo y comprobaron que este no había tendido percance alguno.

De todos modos, aún les quedaba otra baza por jugar. En el concesionario les informaron de que un taller de O Corgo había pedido una pieza como la que había quedado en el lugar del accidente. Ese dato, era como un as dentro de una partida de tute.

El siguiente paso fue acudir a O Corgo para hablar con el responsable del taller, sin embargo el establecimiento tienen en ese municipio su domicilio social, pero no así las instalaciones. Estas se encuentran en la rúa do Franco, en la capital lucense.

En la tarde del pasado jueves los policías se presentaron en la instalación y, finalmente, pudieron localizar al propietario del vehículo que, supuestamente, les reconoció haber tenido el accidente. Los agentes elaboraron el correspondiente atestado y, en su momento, el Ayuntamiento reclamará la correspondiente indemnización por los daños en la señal.

No solo la Policía Local lleva a cabo pesquisas de estas características. La Guardia Civil de Tráfico dispone de un equipo que se dedica a la investigación de percances sin aclarar. Uno de ellos es el atropello que causó la muerte a un peatón en la recta de Sabarei, hace casi un año. Por encima del cuerpo del fallecido pasaron varios vehículos, pero sus conductores no se detuvieron.

Hace unos meses, después de dos años de trabajo, este equipo localizó a otro chófer que huyó tras un percance.

crónica cómo se investiga un accidente