Técnicos de la compañía conectaron ayer la luz a inquilinos de las viviendas sociales
12 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Inquilinos de las viviendas sociales de A Ponte denunciaban ayer en La Voz que los pisos continuaban sin luz dos semanas después de ser entregados por el Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS). Afirmaban que las compañías eléctricas les daban largas argumentando que no les «merecía la pena» ir a instalarla hasta que no hubiese más vecinos. No en vano, de los 41 pisos construidos, 9 todavía están vacantes debido a la renuncia de los adjudicatarios. Coincidencia o no, el caso es que varios equipos de Begasa se desplazaron a primera hora de la tarde para conectar la electricidad en los inmuebles que lo habían solicitado.
Ayudados por algunos vecinos, los técnicos resolvieron con agilidad los problemas que se presentaban, como la falta de llaves en algún cuadro. «Aún no me lo creo. Cuando fui a dar de alta la luz me dijeron que iban a tardar de un mes a un mes y medio en venir», destacó una de las nuevas vecinas, mientras esperaba en el portal que los técnicos llegasen a su piso para instalar «un diferencial» que faltaba en el cuadro de la entrada.
La promoción se levanta junto al río Miño, en el entorno del club fluvial, donde el frío y la humedad son constantes. Esa circunstancia unida a la falta de electricidad ha retrasado la mudanza. «Espero que ahora sí nos podamos mudar por fin», indicó ayer uno de los adjudicatarios, que tiene tres niños. La llegada de la luz vino acompañada por la de furgones de transporte y de mudanzas con neveras o congeladores. «Ya podemos poner la cerveza y la bebida a enfriar», sonrió otra de las vecinas.