Hace unos días se publicaba en La Voz de Galicia un artículo titulado «Solo un colegio de Lugo ofrece talleres para alumnos aventajados». Hay cosas que, vistas desde fuera y sin tener más datos que los que se publican, pueden quedar muy bien, pero esta asociación se pregunta a qué viene adjudicarse el mérito de ser el único centro de Primaria de Lugo con este programa, cuando el que imparte los talleres es el director del centro, José Antonio Díaz Escolante, que para su taller de cómic no se le ocurre nada mejor que mandarles como lectura a los alumnos unos cómics con lenguaje inapropiado, violentos y clasificados como «solo para adultos». Aquí nadie sabe el contenido real de ese programa de excelencia, ni los mismos padres cuyos hijos están participando en él. Aquí nadie sabe nada, y esta asociación todavía está esperando que se le entregue la documentación a la que tiene derecho; y reclamando que se la tenga en cuenta para poder opinar acerca de los temas que sí preocupan a los padres.
Tal vez la negativa de Escolante a entregarnos el proyecto educativo del centro o el Reglamento de Régimen Interior se deba a que nos daríamos cuenta de que llevan años sin actualizarse. ¿No es una prioridad que las familias formemos parte de la vida escolar de nuestros hijos? Los padres y madres de esta asociación tenemos un claro objetivo común: además de volcarnos en la educación de nuestros hijos, queremos ejercer nuestros derechos y participar, aunque para ello tengamos que mostrar lo que de verdad ocurre, que no es tan bonito como él lo pinta.