Se consideran engañados con respecto a la finalidad inicial del club
19 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Representantes de los comuneros de unos 25 núcleos del municipio de Cervantes hicieron pública su protesta y oposición a que se conviertan en parte natural terrenos que, según dicen, pertenecen a sus montes comunales. La sugerencia fue realizada recientemente por la directiva del Club Ancares, que atribuye las parcelas a la Xunta.
Los vecinos afirman que, según consta en la documentación que tienen y en una sentencia judicial, los derechos sobre esas tierras les pertenecen a ellos. Afirman sentirse engañados porque, hace años, cedieron un terreno para el citado club, pero no fue la superficie que figura ahora. También aceptaron hacer una reserva de caza pero consideran que se están cambiando los fines. Reiteran la oposición al parque natural e instan a la Administración a que tenga en cuenta una sentencia sobre Cortegada, en la que queda clara la incompatibilidad de las restricciones del parque Illas Atlánticas con ciertos usos y derechos reconocidos a los vecinos.
En un comunicado tras la celebración de una reunión el pasado domingo, los vecinos dicen que quedaron sorprendidos y que tardaron en reaccionar ante la propuesta del Club Ancares. Afirman que la sociedad que ahora cede los montes con tanta facilidad, fue construida en su día en terrenos facilitados voluntariamente por sus propietarios, porque en aquella época no había casas de turismo ni hoteles en los que alojarse.
«No comprendemos que unos terrenos que fueron cedidos para una obra en concreto, se pongan ahora a disposición de la Administración para crear un parque natural al que los propietarios de las fincas se oponen», señalan. Se preguntan por la auténtica finalidad y si es para una posible expansión del club.
Recuerdan que no se opusieron a la creación de la reserva de caza porque querían lo mejor para la zona, pero aseguran que ahora ven los resultados y «todo tiene un límite y esto llegó a su fin». Los vecinos dicen estar en la misma línea de sus antepasados, que en 1917 ya se opusieron al parque natural. «No estamos dispuestos a más cesiones; los montes tienen dueño como así lo acredita la documentación, y las cesiones que se hagan serán de fincas particulares, nunca del monte vecinal».