Mala memoria

Manuel Piñeiro

LUGO

Sorprenden las declaraciones del señor Núñez Feijoo calificando de «crítica» la situación actual de Galicia. Después de usar el nefasto mandato de ZP como coartada esencial a la deriva actual, mucho me temo que la labor de tan pésimo gobernante no sea exclusivamente la causa de nuestra particular recesión. Porque, entre otras cosas, a las comunidades autonómicas les fueron transferidas hace tiempo las suficientes competencias como para que las respectivas responsabilidades sean de todos.

Además, ahora que llega a la Moncloa otro gallego, ya me dirán si a nuestro ínclito presidente autonómico le quedan argucias para escaquearse de su responsabilidad. Por ejemplo, en ese pseudo AVE recién estrenado entre A Coruña y Ourense, el señor Feijoo volvió a olvidarse de aquella promesa electoral de no dejar aislado a Lugo de la alta velocidad, anticipando los fondos de la Xunta para el enlace de nuestra ciudad con Ourense. El mismísimo y saliente ministro de Fomento, señor Blanco, olvidó literalmente a la capital de su patria chica de semejante enlace. Y qué decir de nuestras autoridades locales, incapaces de exigir para Lugo un ferrocarril, al menos, del siglo XXI.

Lugo, en todas y cada una de sus infraestructuras, sigue siendo la gran olvidada. Si posee una autovía de primera con Madrid es porque la A-6 enlaza con A Coruña y, de paso, nos une a nosotros. Ahora, con la crisis que nos ahoga, la coartada de nuestro abandono será ya la definitiva. Porque por aquí, nos «conformamos» con todo lo que nos echen. Y así nos va.