Niegan ser una secta y defienden una forma más de ser cristiano
08 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El movimiento católico del Camino Neocatecumenal, conocido popularmente como kikos, ha saltado de lleno a la actualidad lucense estas últimas semanas a raíz del conflicto en la parroquia de O Sagrado Corazón. Sin embargo, su presencia en la ciudad de la Muralla se remonta más de una década en el tiempo, y cada vez se suman más. Fuentes cercanas a este movimiento defienden que no se trata de una secta y que es una más de las corrientes que existen dentro de la iglesia católica.
Las propias webs de parroquias lucenses como A Milagrosa o San Froilán, explican en qué consiste este movimiento, su historia y cómo entrar en él. Destacan que el propio Juan Pablo II, en 1990, reconoció el Camino como «un itinerario de formación católica, válida para la sociedad y para los tiempos actuales».
Uno de tantos grupos católicos
En la parroquia de A Milagrosa, la comunidad de kikos la forman unas cuarenta personas; la mayoría, lucenses, y una gran parte, jóvenes. El párroco, José Antonio Ferreiro, explica que es uno más de los grupos que hay en la iglesia, como pueden ser Acción Católica, Vida Ascendente o Cáritas. Es una manera diferente de vivir la fe: «É unha forma de intentar ser cristián a través dun proceso de catequese cun itinerario de formación que ten varias etapas». En la práctica, esto se traduce en la organización de reuniones para estudiar la palabra de Dios, celebrar misa una vez por semana y realizar convivencias dos o tres veces al año.
Hay varios mitos que desmiente este sacerdote. Respecto al apelativo de secta, «esa idea nace por descoñecemento. Non é unha seita, é un grupo aprobado pola igrexa que non se impón a ninguén, participa quen quere». En cuanto a la idea de que son personas conservadoras, «hai xente con todo tipo de ideas, a nivel político e noutros ámbitos, no seu día a día non se diferencian doutro católico. Coidan moito a vida familiar, iso si», añade el párroco de A Milagrosa. También niega supuestos intereses económicos: «O Camiño Neocatecumenal non pode ter bens como institución. As persoas que o forman si».