Un susto que trajo a la memoria los seísmos de 1997

Francisco Albo
francisco albo MONFORTE / LA VOZ

LUGO

El terremoto sobresaltó a numerosos vecinos de Quiroga y O Courel

02 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El terremoto que sacudió ayer por la mañana la comarca de Quiroga no causó -que se sepa- ningún daño material, pero dio un importante susto a sus vecinos e hizo que muchos recordasen la ola de seísmos que comenzó en Becerreá el 21 de mayo de 1997 con una sacudida de 5,3 grados, que provocó no poca inquietud en la zona.

Algunos vecinos tardaron un poco en percatarse de que se trataba de un terremoto aunque percibieron claramente el ruido, atribuyéndole en un primer momento algún otro origen. José Arza Méndez, vecino de Santa Eufemia do Courel -cerca de la zona epicentral- estaba en su casa cuando oyó un fuerte estruendo que al principio tomó por un trueno o por una descarga de escombros en la cantera de pizarra vecina al pueblo. «Eu non sentín a sacudida, pero meu irmán si que a notou», explica.

Otros, como Estrella Quiñones y su familia, que ayer por la mañana estaban en su casa de Ferrería Vella -localidad de la parroquia de Seoane-, notaron al momento el temblor. «Sentimos como se movía a casa e os cristais das ventás fixeron moito ruído», explica. «Durou moi pouco tempo, pero a min asustoume moito», añade.

Varias sacudidas

Algunos habitantes de la zona llegaron a percibir más de una sacudida, aunque la mayoría parece haber sentido solo la primera de las cuatro que se produjeron ayer en los límites de los municipios de Quiroga y Folgoso do Courel. «Primeiro veu un terremoto máis forte e despois outro máis suave», comentaba una vecina de Sobredo que asistió a la comida ofrecida a los mayores por el Ayuntamiento en el colegio público de Seoane. El recuerdo del seísmo del 97, cuando gran parte de los vecinos de Folgoso pasaron la noche durmiendo en coches y furgonetas, estaba presente en la mayoría de las conversaciones.