Bruno García ya tiene nuevo destino. El ex entrenador del Azkar dirigirá finalmente al Oxipharma Granada en la Segunda División. Un secreto a voces que se culmina una vez que el ferrolano se desvinculó definitivamente de los azules durante la pasada semana.
Después de cuatro años en Lugo, el técnico ha unido su destino a los granadinos en un proyecto con tiempo suficiente para poner en práctica su estilo, y cuyo primer paso ha de ser el ascenso a la Primera División. Firma nada menos que por tres temporadas. «Llego a Granada con mucha ilusión para formar parte de un proyecto bonito y ambicioso. El factor tiempo lo ha condicionado todo, ya que ha sido muy rápido. No obstante, en la forma que me lo presentaron y su carácter ambicioso, fue determinante para aceptar la oferta de la familia Murado», explicó García.
Reto del ascenso
Bruno acepta el reto de ascender a los granadinos a la máxima categoría. Y están armando un plantel con experiencia. Con él se lleva a los gallegos Edu, ex del Burela, y Juan Puertas, que el curso pasado estuvo en el Talavera. «Quiero agradecer el interés que mostraron hacia mi persona y sobre todo las facilidades que han puesto para llegar a un acuerdo», expresó el preparador.