Como una competición de resistencia por etapas que ahora aún requerirá de prórroga

La Voz

LUGO

Tras la presentación de un proyecto en la anterior etapa de José Antonio García como alcalde, iba a ser la Xunta quien financiase la obra de la deseada piscina climatizada. Como ocurriera antes en el gobierno autonómico pero en sentido contrario, hubo cambios en el gobierno municipal sarriano y la Administración autonómica se desentendió de la obra. Fue entonces cuando la Diputación, amiga políticamente, confirmó que financiaría la instalación. Fue redactado un proyecto diferente y lo presentó el anterior equipo municipal, presidido por Claudio Garrido.

Los fondos proceden de un plan de la entidad lucense destinado a municipios cabecera de comarca o con incidencia supramunicipal. A cada uno le correspondió un millón de euros, salvo a Sarria, que fue el único que recibió más, 1,4 millones, dedicados íntegramente a este proyecto. El Concello puso los 400.000 euros restantes. De ambos proyectos, con sus diferencias, y de ambas presentaciones quedó constancia a través de crónicas y fotos.

Ahora, cuando parecía que todo estaba encarrilado, surgen dos problemas. Uno, la ausencia de climatización; el propio PP reconoce que no figura en el proyecto, por lo que culpa al anterior equipo de gobierno sarriano de engañar, ocultando ese detalle.

A pesar de ser la carencia más llamativa, es la más fácilmente solucionable en caso de que la Diputación no se haga cargo de los 300.000 euros que requerirá. Según señalaron los actuales responsables locales, hay empresas que se encargan de instalar la climatización y posteriormente van cargando el coste en mensualidades.

Por el contrario, las obras de saneamiento del terreno, con el mismo coste, tendrán que ser realizadas ahora debido a que los trabajos de construcción se encuentran en la fase de cimentación.