El viernes la dirección del Lucus Augusti comenzó a aplicar el plan de reducción de camas durante el verano. El Sergas alega todos los años que esta medida obedece a un descenso en la demanda y al difrute de las vacaciones del personal. La decisión, al igual que en años anteriores fue criticada por los sindicatos, que consideran que mientras existan listas de espera no debería de reducirse la actividad asistencial.
El plan para el hospital Lucus Augusti supone el cierre de 21 camas de pediatría desde el viernes, que no se volverán a habilitar hasta el 30 de septiembre. El día 16 dejarán de estar operativas otras 10 de geriatría y 34 de medicina interna. En total son 65 cada uno de los tres meses.
El personal que no haya solicitado las vacaciones de verano cuando el cierre de camas afecte a su planta lo trasladan a otras unidades del complejo. La decisión desató algunas críticas por parte de los trabajadores que fueron avisados el día anterior del servicio en el que tendrán que estar operativos, en tanto no se recupere la actividad en aquel en el que están trabajando.