Vacaciones en crisis

Manuel Piñeiro

LUGO

02 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Algunos lucenses ya empezaron sus vacaciones, y otros lo irán haciendo escalonadamente. En medio de las rebajas, y de una gasolina más encarecida que hace un año, Rubalcaba nos ha levantado el veto de los 120 por hora para que esta vez dejemos de ahorrar y pisemos un poco más el acelerador. Es lo que tienen nuestros ministros, que de cuando en vez sufren un ataque de cordura y rectifican como si fueran sabios de verdad. Y fíjense hasta que punto piensan en nuestro bienestar, que hasta nos han concedido por unanimidad otra rebajita en las hipotecas. O sea, menos rigidez, pero, eso sí, nada de cancelar la santa obligación del prestatario de verse liberado de su préstamo si su vivienda es embargada. Es decir, protección al usurero banco de reembolsarse la deuda por duplicado. ¿Qué sería de nuestras pobres e inocentes entidades bancarias si no fuese por estos «pequeños» abusos, como el propio suelo de las hipotecas que sigue siendo intocable?

Pero nuestras vacaciones son sagradas, y la mayoría se aferran a ellas como a un clavo ardiendo. La crisis, con playa o montaña, es menos crisis, o eso intentamos pensar. ¿Y va a permitirnos disfrutar de esas merecidas vacaciones? Sigo creyendo que aunque no tengamos para pan, seguiremos comprando estampitas. Y si usted es pensionista, no olvide llevar algunos ahorrillos junto a su tarjeta sanitaria, por si quiere evitar algún genérico recomendado por la señora Farjas. Tengo un amigo hipertenso que, cuando le sustituyeron su medicación habitual, tuvo que ingresar por urgencias. Aviso a navegantes.