El Breogán doblega a los elementos en León

Marcos díaz LEÓN / LA VOZ

LUGO

Los lucenses equilibran la serie contra el equipo local tras realizar un gran esfuerzo (76-82)

02 may 2011 . Actualizado a las 10:48 h.

Sensacional victoria del Breogán en León (76-82). Mérito extraordinario de un equipo lucense que tuvo que sufrir lo indecible ante un rival tocado por una varita mágica. El acierto en el lanzamiento de los locales rozó cotas de desquiciamiento, pero la virtud de los de Pepe Rodríguez radicó en no perder jamás la compostura y en mantener la fe en sus posibilidades hasta el final. Y ese espíritu de lucha tuvo su encarnación en la pista por medio de Xavi Forcada. El escolta catalán tiró del carro cuando las cosas peor pintaban para los visitantes y lideró la revuelta celeste en el feudo de los de Javier de Grado.

El Breogán cuajó un partido más serio que el primero de la serie. No obstante, los errores de los lucenses fueron castigados desde el inicio por un León acertadísimo en el lanzamiento. La capacidad para meter triples de los locales supuso una bofetada continua para un Leche Río que peleaba contra los elementos.

La velocidad de los de Javier de Grado, sumada a las acciones de dos contra dos, fueron los argumentos que el León puso sobre la mesa para tomar la delantera desde las primeras de cambio. Los rojos lo veían todo claro. Castigaban cada ayuda del Breogán y siempre ponían el balón en el sitio adecuado. Enfrente, los gallegos se vaciaban para contrarrestar el estado de gracia de los locales. Pero todos los esfuerzos parecían estériles para equilibrar el marcador.

Feldeine se erigió como el soporte anotador de los visitantes en el primer tramo del choque. No obstante, los interiores lucenses se quedaban aislados a causa de la cerrada defensa que esgrimieron los pupilos de Javier de Grado.

Tras el descanso, con la igualdad por bandera y el Breogán apretando los dientes para que los leoneses no se escapasen en el marcador, el técnico local repitió la jugada de la defensa zonal que tan bien le había salido en el primer partido de la serie. Pese a que la sorpresa no funcionó, los anfitriones penetraron en un estado de éxtasis anotador que colocó a los gallegos contra las cuerdas. Las ventajas se ampliaron y se llegó al parcial decisivo con dominio de los rojos por 62-53.

Magia

Y cuando peor estaban las cosas, el Breogán resurgió de sus cenizas. Xavi Forcada realizó un despliegue descomunal para devolver el pulso a sus compañeros. Y el arranque racial del catalán encontró respuesta en varios jugadores de los visitantes. Vallmajó se desmelenó para anotar con una fluidez brutal, Brown se convirtió en el único americano de los lucenses y Arteaga se escabulló de los grilletes de Seawright para golpear a los locales desde el corazón de la zona.

El Breogán estaba lanzado y tomó la delantera (66-67) ante un León que veía cómo toda la fortuna que le acompañara en los setenta primeros minutos de la eliminatoria se le escurría entre los dedos. Los rostros de los baloncestistas celestes fueron cambiando desde la tensión a la felicidad. Y, después de aceptar con sangre fría y éxito el intercambio de tiros libres, la victoria se casó con los lucenses. Betinho puso la guinda del pastel con un robo de balón y un vuelo sobre Bernabé para hundirla en el último segundo. Y Hicks, muy descentrado, emplazó a sus rivales al Pazo. El Leche Río había reventado a los elementos.

Árbitros: Sánchez Ardid y Zamora Rodríguez. Eliminaron por cinco faltas a Seawright por los locales.

Incidencias: Partido disputado en el Palacio Municipal de León ante unos 2.800 espectadores.