Demoler el edificio de Calvo Sotelo costaría 400.000 euros

Xosé Ramón Penoucos Blanco
x. r. penoucos SARRIA / LA VOZ

LUGO

La operación es compleja y tiene que hacerse a mano

07 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

La posible demolición del edificio de 24 viviendas y varios locales comerciales del número 70 de Calvo Sotelo y 58 de Matías López de Sarria costaría cerca de 400.000 euros.

En el caso de que se llevara a cabo el derribo, para lo que en todo caso transcurrirán varios meses por temas burocráticos, el Concello tendría que asumir el coste del proyecto y de los trabajos para repercutírselo a continuación a los responsables de haber cometido la ilegalidad.

El principal motivo del encarecimiento de este trabajo se debe a que resulta imposible colocar una máquina de grandes dimensiones, similar a la que se está utilizando actualmente para derribar el Londres y el Cristal, y por lo tanto los operarios tendrían que hacer su labor de manera manual.

El inconveniente principal es que el edificio está rodeado por otros que podían sufrir daños si no se hacen las tareas de derribo con sumo cuidado.

El primer paso sería colocar un completo entramado de andamios y protecciones para evitar que los cascotes que se desprendan puedan ocasionar daños en los edificios colindantes o caigan a la calle y puedan lesionar a los transeúntes.

La operación comenzaría desde el último piso hasta terminar por los sótanos y supondría el trabajo de un amplio equipo de operarios durante unos cinco meses.

Las labores de desescombro también se ralentizarían de manera considerable debido a la ley de residuos que obliga a separar todos los materiales para su posterior reciclaje.

Una vez separados los materiales es preciso tratarlos por un gestor autorizado. El más cercano a Sarria está en Lugo, por lo que el transporte por carretera de numerosos camiones también supone un gasto elevado.

El primer paso sería redactar un proyecto para hacer la obra, lo que supondrá varios meses de demora en los que los propietarios y el Concello buscarán una salida al conflicto.