El candidato socialista critica las limitaciones impuestas durante el proceso para las elecciones locales
29 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.«Estou cabreado». El alcalde, José López Orozco, y cabeza de lista del PSOE para las próximas elecciones locales, no se anduvo ayer por las ramas al manifestar la opinión que le merecen la interpretación de la Junta Electoral Central de la Ley Electoral en relación con los límites de las campañas institucionales y de las inauguraciones. Orozco habló ayer por iniciativa propia sobre el citado asunto en dos actos distintos.
A las diez y media de la mañana, Orozco presentó el proyecto para rehabilitar el puente romano de Lugo. Inició su intervención señalando: «Vivimos nun estado de dereito e hai leis e normas, e cumprirémolas aínda que nin as comprendemos ni as entendemos». «Non será o alcalde de Lugo o que non as cumpra», declaró Orozco, que dejó patente que no comparte estas disposiciones.
Al final la citada presentación, volvió sobre el asunto: «No sé qué haré, quizá me retire un mes al convento de los dominicos», dado que se le prohíbe explicar qué hizo. «Ya está bien», declaró López Orozco.
Sentido común
El veterano político socialista dijo que una cosa es buscar que los gastos se hagan de modo racional y prohibir algunas prácticas como «inaugurar carteis» y otra que no se pueda hablar de obras en ejecución o de proyectos. Apeló al sentido común. Ironizó sobre el asunto y dijo a los periodistas: «Si me ven por la calle, háblenme».
Al finalizar otro acto (firma de un convenio) en la Subdelegación del Gobierno, López Orozco cargó de nuevo contra las citadas normas. Un periodista comentó con ironía: «Eso que dice suena a reproche». Y el alcalde y candidato no lo dudó: «No te lo puedes ni imaginar». De nuevo apeló al sentido común y dijo que una cosa es hablar de obras y proyectos «e outra inaugurar carteis».
López Orozco volvió a ejercer ayer como socialista con criterio propio, algo que ha hecho en numerosas ocasiones desde que accedió a la alcaldía en 1999. Uno de los momentos más claros fue su rotunda oposición a pactar con el Bloque en el mandato que finaliza; mientras desde la dirección del partido se le indicaba que había un acuerdo general para Galicia, Orozco optó por gobernar en minoría, buscando en cada momento, según las circunstancias, el apoyo de los populares o de los nacionalistas.
Silencio
En la subdelegación del Gobierno, López Orozco estaba acompañado por el titular del citado organismo, José Vázquez Portomeñe, que se abstuvo de hacer comentarios sobre las críticas que escuchaba. El alcalde y candidato pareció incluso sugerir al subdelegado que hiciese llegar su opinión a ámbitos del Gobierno.