Gastronomía

La Voz

LUGO

En un momento en el que la actualidad local está marcada por la crisis económica y por numerosos casos de robos, agresiones y actos vandálicos, el aire fresco que traen acontecimientos como la Feira do Queixo e Pan de Ousá, que tuvo lugar ayer en Friol, se agradece. El poder de atracción de la gastronomía, de la calidad de los productos artesanales, ha podido, un año más, con la crisis y con el mal tiempo. Friol era ayer un hervidero de gente, que curioseaba, pero también que compraba. Y esa realidad beneficia a todos.