Victoria bacheada del Breogán

miguel álvarez LUGO / LA VOZ

LUGO

Padecimiento celeste para ganar al infatigable Navarra

13 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Partido dominado de principio a fin, pero imposible de sellar. El Breogán logró una victoria a base de sufrimiento. Los celestes, inconsistentes atrás a lo largo de la primera parte, apretaron los dientes después del descanso para doblegar a un Navarra incansable. Los de Ángel Jareño hicieron la goma en incontables ocasiones y se mantuvieron con vida en el desenlace gracias a la inspiración del ferrolano Chema González y a una fe a prueba de bomba. Pero Feldeine sacó del armario el traje de luces para finiquitar una faena con grandes dosis de suspense. El dominicano estuvo sembrado en el desenlace y, con siete puntos consecutivos, envió al corral al rocoso Iruña. Triunfo a dolor y lágrimas.

A pesar de que el Breogán tomó el mando desde el arranque, el conjunto lucense no dio muestras de una consistencia suficiente para colocarse en el túnel del éxito. Una vez que la inicial sangría de pérdidas de balón fue reducida por los de Pepe Rodríguez, el flujo anotador entró en una fase de éxtasis. Pero el rival también mostró las uñas. El Navarra se forró a anotar con las acciones de bloqueo directo frontal, que descolocaron por completo la defensa celeste. Y el choque, inmerso en un intercambio de golpes, aguardó a la llegada de la dureza al Pazo Universitario.

El conjunto pamplonica se enquistó en el lomo del Leche Río a lo largo de la primera mitad. Los lucenses, a pesar de que mostraron chispazos, no consiguieron despegarse en el marcador. Y buena culpa de ello radicó en las inexistentes prestaciones que el conjunto de Pepe Rodríguez ofreció a la hora de proteger su aro.

Pero el decorado mudó por completo después del descanso. Ambas escuadras retocaron sus prioridades defensivas y las canastas elevaron su cotización en bolsa. Lo que permaneció inalterable fue la capacidad del Breogán para escaparse ligeramente y dejarse atrapar por los visitantes.

Y en medio de semejante ensalada de alternativas en el mando sobre el partido, la incertidumbre subió varios enteros en el Pazo Universitario. El Leche Río, una vez que suturó la pobre defensa mostrada en la primera mitad, colocó el primer ladrillo hacia el ansiado triunfo. Entonces, la fuga se trasladó a la parcela ofensiva. La toma errónea de decisiones privó a los lucenses de matar el choque. El Navarra volvía una y otra vez, como la marea, obligando a los de Pepe Rodríguez a un eterno esfuerzo mental.

Juego interior

En el guión previo al duelo de ayer, el Breogán se perfilaba como el gran dominador de la pintura. Pero el partido no se desarrolló bajo esas pautas. Lee cuajó una gran actuación y Blair martilleó el aro celeste desde la media distancia de manera continuada. Eso sí, la capacidad del Leche Río para adueñarse de la parcela reboteadora y extirpar al rival la posibilidad de segundos tiros valió su peso en oro.

En los últimos minutos, se desarrolló un duelo de pistoleros sobre el parqué. Feldeine desenfundó más rápido y los tiros triples de Chema González sólo hirieron al Breogán. La mayor frustración de los locales fue no remontar el basketaverage particular de siete puntos.

Resultados parciales: 23-20 / 21-21 / 14-15 / 15-12 /

Árbitros: Uruñuela Uruñuela y Caballero Madrid. Sin eliminados. Flojos, con criterio cambiante.

Incidencias: Partido disputado en el Pazo Universitario ante unos 2.400 espectadores.