Belfortti y Víctor Marco indicaron a Escalona por dónde iba a lanzar Juanjo el penalti que consiguió detener
01 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Miguel Escalona detuvo el domingo un penalti para el Lugo que a la postre serviría para que los rojiblancos salvasen un punto en su carrera en cabeza de la Liga. Se convirtió en una muralla para Juanjo, delantero del Guadalajara. Sólo un instante antes, el portero riojano había recibido el consejo de sus dos centrales, Víctor Marco y José María Belfortti, conocedores de las tendencias lanzadoras del alcarreño. Confidencias al oído.
«Yo le conocía de jugar en su contra la temporada pasada. Y le vi por la tele lanzar unos cuantos penales. Y siempre lo hizo fuerte y al medio», explica Belfortti. El argentino militaba en el Cerro Reyes, y Juanjo, en el Villanovense, donde compartía vestuario con el hoy también rojiblanco Víctor Marco. «Marcó bastantes», subraya.
«Los dos le comentamos lo mismo. Es cierto que esta vez no tiró tan fuerte, igual porque se puso a pensar qué le habríamos dicho a Escalona», aventura. Dudó el delantero, que no chutó con tanta violencia al cuero e intentó que no se le fuera por el centro. De cualquier manera, allí estaba el portero rojiblanco para tapar con acierto el hueco y rechazar el disparo. Para confirmar que desde los once metros hay que ser muy fino para marcarle gol.
Idilio con los penaltis
Esta temporada Miguel Escalona ya certificó que no se le da mal el arte de detener penas máximas. Sin alardes, sin palomitas ni brincos espectaculares: concentración e intuición le valieron para (el domingo hará una vuelta) detenerle dos penaltis seguidos al Getafe B: tocó repetir, y el primero se lo atajó a un lanzador zurdo; el segundo, desesperó a un diestro.