Dos puntos que se esfuman

Marcos pichel LUGO / LA VOZ

LUGO

El Lugo ha perdido frescura. Ayer no encontró su fútbol, y se limitó a esperar, con el marcador a favor, los errores de un Guadalajara que sin exponer demasiado, bien cerrado y mejor en la presión, recibió como premio a su tozudez un empate in extremis. Sumaron los rojiblancos un punto, pero los perseguidores recortan la ventaja.

Quizás la mejor noticia que podría recibir el Lugo era encontrarse con un partido franco casi desde el inicio. Que su rival tuviese que remar a contracorriente, cuesta arriba en un Ángel Carro volcado, como siempre, con sus futbolistas; sediento de victoria tras el último traspiés. Aunque ni con esas, en los últimos tiempos, parece bastarle, visto lo visto ayer. El duelo presumía de la trascendencia de ser el primero de los dos seguidos que va a jugar en casa, y con los que se podrían certificar, de forma virtual, la consecución del primer objetivo del curso: jugar la promoción. De tal forma que situarse con 1-0 cuando apenas habían transcurrido 7 minutos, suponía un buen augurio que no se cumpliría.

El tanto de ventaja llegó gracias al petróleo que Tornero saca de su velocidad (una gran noticia para el Lugo). El extremo diestro, titular por segunda jornada consecutiva, se internó en el área y cayó: penalti, el primero de los dos del encuentro (el otro, en el área local). El capitán Manu se ha convertido en el responsable de transformarlos, con éxito, como volvió a certificar. El lateral tuvo que repetir, y lo marcaría las dos veces por la derecha de un Saizar que adivinaría en la segunda. Golpeó con el interior de su pie: primero, raso; la válida, a media altura.

Espectáculo pobre

No regalaron ningún espectáculo futbolístico rojiblancos y morados del Guadalajara. El Lugo tenía lo que quería, y hasta el final se limitaría a buscar sus opciones a la contra, algo no habitual. Pero no consiguió culminarlas, pese a los huecos que dejaba un conjunto alcarreño maestro en la presión, que por fases dominó el cuero, pero tampoco mostró una excesiva convicción en su búsqueda de la meta contraria. Apenas se apresurarían en el apurado y exitoso arreón final para buscar el empate, cuando trataban de forzar faltas (demasiadas tarjetas por ellas) cerca del área.

Por momentos, ninguno de los dos rivales era capaz de dar dos pases seguidos. El Guadalajara sólo incordiaba a balón parado. Hasta la jugada del empate, tendría su mejor opción desde los once metros. Una pena máxima señalada a Cristóbal por unas manos tan tontas como inexplicables, convertiría a Escalona casi en el héroe del partido. Pues a la postre, esa intervención iba a servir para que el Lugo salvase un punto.

Los de Setién no encontraban el camino para que sus medios conectaran con los puntas. Ni con Yago como enganche, ni después, con Antas. Su mejor oportunidad para aumentar la exigua renta fue un cabezazo de Víctor al larguero. Y el jugador que más remató, el mediocentro Pita, aunque sin fortuna.

Y la cabezonería del Guadalajara iba a tener premio. Una jugada en el área local culminó en un pase atrás para que Iván Moreno, libre de marca, batiese sin remisión a Escalona de imparable cabezazo. No quedaba tiempo para más.

Goles: 1-0, min 9, Manu (p.). 1-1, min 89, Iván Moreno.

Árbitro: José Hernández, de Castilla y León. Mostró amarillas a los locales Víctor Marco, Tornero, Azkorra, Manu, Belfortti, Cristóbal y Marcos; y a Moreno, Barral, Oinatz y Oya, por el Guadalajara.

Incidencias: Unos 2.000 espectadores en el Ángel Carro.

Escalona, Cristóbal, Manu, Belfortti, Víctor Marco, Pita, Marcos, Tornero (Iván, min 55), Arroyo (Ballesteros, min 76), Yago (Antas, min 55) y Azkorra

Saizar, Antonio Moreno, Javi Barral, Jorge, David Fernández, Oya, Oinatz (Nico, min 63), Iván Moreno, Ernesto, Badía (Aníbal, min 46) y Juanjo