10 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
La caída de ingresos en los negocios ha propiciado los primeros cierres y los primeros despidos. En una pizzería de la zona ya ha ocurrido. Una de las socias, Pilar Rodríguez, explica que tuvieron que echar a una empleada. «Se non traen nada para o esta construción, teremos que pechar», afirma.
En el restaurante Lema podrían seguir la misma suerte. El dueño, Eduardo Abeledo, explica que tienen cuatro trabajadores y, tal y como están las cosas, se plantea despedirlos a todos: «Agora estou poñendo cartos do meu peto, e iso que estamos facendo máis horas para equilibrar o gasto. Tampouco podo reorientar o negocio, aquí hai moita inversión feita. Tamén temos unha pensión, e desde que pechou o hospital non pasou ninguén por aquí», afirma.