Hay que remontarse seis años para encontrar las primeras referencias a la construcción de nuevos parques de bomberos en la provincia. Entonces, con Manuel Fraga aún presidiendo la Xunta, se anunció que serían Cervo y Vilalba los que tendrían esas instalaciones. La ubicación del parque mariñano se decidió en Viveiro, en tanto que el de Terra Chá se ha levantado, según lo previsto, en el municipio cabecera. La construcción de los parques, de todos modos, no ha seguido un proceso rápido, ya que desde los anuncios realizados en febrero del 2005 hasta el comienzo pasaron prácticamente tres años. La puesta en marcha de las instalaciones vendrá a cubrir un hueco que en estos momentos, además, resulta especialmente relevante: municipios como Vilalba, Cospeito o Guitiriz, que tenían Grupo municipal de intervención rápida llevan semanas con personal de emergencias bajo mínimos por fin de contratos.