Usar y tirar para volver a usar

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS GUITIRIZ / LA VOZ

LUGO

Los minipuntos limpios guitiricenses estimulan el reciclaje

25 ene 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Si hablamos de ecología y de buenos propósitos inspirados en el medio ambiente, casi puede pensarse que el tamaño no importa. Tomemos como referencia el modelo de Guitiriz, en donde tres recipientes cuyo volumen no es precisamente destacado ?aproximadamente un metro de alto por otro de ancho y algo menos de fondo? suponen una novedad en el fomento del reciclaje y la reutilización.

Para analizar el funcionamiento de esos tres puntos, de cuya instalación había informado el Concello varios días antes, el autor de esta información se acercó el jueves al situado en el campo de la feria ?los otros dos están en Ponte Veiga y en Parga?. Seis ranuras permiten a cualquier ciudadano usar de modo gratuito esos depósitos, en los que se pueden dejar otros tantos tipos de material.

Cedés y deuvedés, cartuchos de tinta de impresoras, pequeños aparatos electrónicos como MP3 o grabadoras, teléfonos móviles, pilas ?material que el autor de esta información tiró en el espacio asignado? y lámparas de bajo consumo son los objetos que con este sistema amplían su recorrido más allá de usar y tirar. Más bien parece que después de tirar sirven para volver a usar.

Los minipuntos ofrecen al usuario, además, información sobre las ventajas que supone para el medio ambiente la utilización de estas instalaciones. En el caso de los cedés, por ejemplo, se obtiene polvo de aluminio tratando la parte donde se han grabado los datos, mientras que la parte transparente se puede convertir de nuevo en materia prima. En cuanto a los cartuchos, se envían a una plantas de tratamiento o se cargan de nuevo para prolongar su período de actualidad.

Colaboración con Cruz Roja

El destino de los teléfonos móviles se aplica en colaboración con la Cruz Roja: si están en buenas condiciones, se venden y lo ingresado se destina a proyectos de desarrollo en el Tercer Mundo; si no, los componentes, una vez separados, se reciclan.

Los pequeños electrodomésticos deben desmontarse para que suelten sustancias peligrosas ?cromo o níquel, por ejemplo? antes de recuperarse una parte. Por lo que respecta a las pilas, del envoltorio se obtiene papel y cartón, y del interior, metales pesados y compuestos químicos. Las lámparas, por su parte, permiten recuperar pequeñas cantidades de mercurio y reciclar otros componentes.

El proyecto supuso una desembolso total de 11.752 euros: la Xunta aportó 9.211 a la iniciativa, en tanto que el Concello cubrió el resto. Una inversión, pues, poco espectacular a la espera de un resultado posterior, la mejora del medio ambiente, estimable.