La lluvia deja un reguero de daños

La Voz LUGO/SARRIA/LA VOZ.

LUGO

08 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.

Después de una semana en la que apenas ha dejado de llover, las consecuencias de las precipitaciones empiezan a hacerse evidentes en todo tipo de infraestructuras, así como en casas y cultivos.

En Lugo capital, el elevado nivel del río Miño, que desde primeros días de la semana ya obligó a cerrar sus puertas al mesón O Muíño, amenazó ayer las instalaciones del balneario lucense, en el que tuvieron que echar mano de bombas de achique, además de tapiar algunas puertas para evitar que el agua entrase. Las intensas lluvias también obligaron a parar momentáneamente las obras del nuevo puente, ya que las crecidas alcanzaron la zona donde se almacena el material de obra.

En municipios próximos a la capital, como el de O Corgo, los daños que causó el agua fueron considerables, ya que hubo derrumbes de carreteras, inundaciones de terrenos y también de viviendas próximas, en parroquias como la de Sabarei.

Cortes de carreteras

En la comarca sarriana el temporal mostró su mayor crudeza en varios puntos de Láncara . La carretera que une Vilambrán con Céltigos estuvo cortada hasta última hora de la tarde por una gran balsa de agua, algo similar a lo que sucedió entre los núcleos de San Pedro y Santa María. En A Pobra de San Xiao se inundaron varios bajos. La zona del Club Fluvial se anegó por completo provocando destrozos en el parque infantil y el río desplazó la pasarela que cruza el río, aunque sin llegar a romperla por completo. También hubo problemas con las inundaciones cerca del puente de Carracedo.

En Sarria, las zonas de As Insuas, Vigo de Sarria y las inmediaciones del hotel Carrís Alfonso IX recuperaron la normalidad. En el paseo del Malecón llegaron a temer por un desbordamiento del río al igual que sucedió en el 2001, pero no llegó a producirse.

En Portomarín el agua erosionó un pilar del puente de acceso al club náutico, aunque el tráfico no estuvo cortado. El presidente de la Diputación y representantes de la Xunta supervisaron los trabajos en la zona.

En este municipio, personal de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras estuvo trabajando en la LU-613, en la que se produjeron desprendimientos. No fue esta la única vía con derrumbes en la que actuó el dispositivo de la Xunta para normalizar la circulación, ya que también lo hizo en las carreteras LU-721 y LU-530, en Fonsagrada y Navia; LU-621, en Láncara; LU-636, entre Sarria y Becerreá; y LU-710, de Baralla a O Cádavo.

Por su parte, operarios de la Diputación trabajaron en unas ochenta carreteras provinciales de 42 concellos lucenses para solucionar problemas de caídas de árboles, desprendimientos de tierra e inundaciones. Una docena de esas carreteras llegaron a estar cortadas como consecuencia del temporal de lluvia.

Rescate en Duarría

En la comarca chairega, la gran cantidad de agua caída llegó a cubrir carreteras secundarias y pistas locales, al tiempo que provocó el desbordamiento de ríos que anegaron fincas y viviendas en algunos municipios. En Castro de Rei, un conductor que viajaba con una criatura de corta edad tuvo que ser rescatado de madrugada al quedar su vehículo atrapado en el agua en una carretera de Duarría. En Cospeito, el camión que recoge la leche no pudo acceder a algunas granjas de la parroquia de Xustás. En Guitiriz, estuvo cortado el paso en la vía que une las parroquias de Salcedo y Pígara, junto a la presa de Merra.