Durante cuatro años, Lugo y el Breogán nos han hecho sentir como en casa. Mi familia y yo hemos disfrutado de la hospitalidad lucense y hemos pasado una gran etapa de nuestras vidas. Y ahora que esta etapa se acaba me gustaría agradecer la oportunidad que en su momento me dieron de participar de una entidad deportiva con la historia y el peso del Breogán. Ha sido una gran oportunidad para crecer como entrenador.
La convivencia con deportistas, entrenadores, preparadores físicos, servicios médicos, la fisio, prensa, administración y directivos en los muchos buenos momentos, también en alguno duro y malo, ha sido siempre enriquecedora a nivel deportivo y personal. A todos los que han formado parte de estos cuatro años, darles las gracias por lo que me han ayudado y aportado.
A nuestra afición y sus peñas Breogán y Embreogados, que tantas muestras de apoyo y cariño me han dado en todo este tiempo, por vuestra ilusión, pasión por nuestro equipo, gracias de corazón. En Burgos, León, Santiago, Vigo, Palencia, Cáceres?, siempre a nuestro lado, siempre Breogán. Animaos a empujar todos en la misma dirección, club, aficionados, patrocinadores, instituciones y prensa, generad entre todos un entorno de apoyo que sea productivo y ayude a conseguir el éxito deportivo.
Al Estudiantes de Lugo, desearos que sigáis creciendo bajo las alas del Breo, para que muy pronto algún chico de Lugo nos dé noches de alegría, estáis en el camino perseverad, creced y creed, pero sobre todo continuad el camino del trabajo y la ilusión.
Ahora sólo queda animar al esfuerzo, compromiso e ilusión que hasta hoy han demostrado los que se quedan en nuestro Breogán. Desde estas líneas desearos mucha suerte y muchos éxitos deportivos.
Las despedidas suelen ser difíciles, pero el modo en que he aprendido a sentir al Breogán gracias a todos vosotros convierten este momento en un hasta siempre. Mucha suerte, Breo.