David Navarro, jugador del Girona, se ha convertido en una de las sensaciones de la LEB Oro en el inicio de la temporada. En su segunda campaña en el Sant Josep, el escolta barcelonés se ha destapado como uno de los mejores anotadores de la competición. En sus manos se hallan depositadas muchas de las esperanzas que los catalanes tienen para superar esta tarde al Breogán.
Después de destacar en la LEB Plata, Navarro se incorporó el pasado curso al Girona. Su dominio de balón, fruto de su etapa como base, le ha otorgado una mayor variedad de recursos ofensivos. Muñeca y velocidad le hacen un jugador incómodo para las defensas rivales.
Después de vestir la camiseta del Melilla en la temporada 2003-2004 (a la sombra del ex celeste Dani López), Navarro tuvo que labrarse una carrera en categorías más bajas. Ahora, con 27 años, le ha llegado el gran momento. «Tiene nivel ACB», afirma su compañero Nacho Ordín. Y es que sus 18,3 puntos por partido, apoyados en unos porcentajes excelentes de lanzamiento (64.5% en tiros de campo), le han convertido en un jugador muy atractivo.
El Leche Río tratará de difuminar el efecto Navarro con la figura de James Feldeine. El dominicano se va adaptando poco a poco al baloncesto LEB. Con gusto por aprovechar las situaciones en velocidad, el escolta celeste peca de irregular. Flojos porcentajes, lagunas defensivas y actuaciones de más a menos son sus algunas de sus debilidades.