El ímpetu de los lucenses no le bastó para derrotar a un Barcelona que hizo valer su mayor calidad
01 nov 2010 . Actualizado a las 02:13 h.El derroche de energía que el Azkar realizó ayer en el Pabellón Municipal fue insuficiente para superar al Barcelona. Los catalanes se hicieron los dueños del partido desde el inicio. Sin embargo, en el segundo período, una vez que el choque entró en una fase de continua ida y vuelta, los de O Ceao elevaron su rendimiento para dar guerra a los de Marc Carmona. Fue insuficiente, ya que las individualidades visitantes están a años luz de lo que, a estas alturas, se puede esperar de muchos integrantes de la plantilla del Prone.
A pesar de que el Azkar ocupa la antepenúltima posición de la Liga Nacional, la cancha de los de O Ceao aún rezuma respeto para muchos de los equipos que la visitan. El Barcelona, que esta temporada posee un potencial enorme, pisó la pista del Municipal con recelo. Hasta ayer, jamás había birlado un triunfo en la guarida del Prone y la estadística invitaba a la prudencia por parte de los catalanes.
No obstante, los de Marc Carmona se hicieron con la manija desde el pitido inicial. El Azkar trataba de mantener la intensidad defensiva ante un adversario que apostó por la paciencia y la elaboración para romper la muralla de los de O Ceao. Mendiola se tuvo que emplear a fondo en varias ocasiones para que el Barcelona no abriese el melón de manera prematura. Pero el esfuerzo físico de Miguel le pasó factura cuando, a los siete minutos, Javi Rodríguez le ganó la espalda para desprecintar la jaula local.
Entonces, el encuentro varió. Los catalanes bajaron el nivel de asedio a la meta lucense, pero el Azkar no acababa de hallar una vía para inquietar a Cristian. Los de O Ceao se veían incapacitados para armar contraataques y, además, no encontraban el juego entre líneas ni la movilidad suficiente para desbaratar la red tejida por los azulgrana.
El Prone, después de encajar el 0-2, reordenó las ideas en el descanso. Con bríos renovados, los de Bruno García regresaron a la pista con fe en voltear el marcador. Pero Torras echó un jarro de agua fría a las ilusiones de los locales cuando materializó el tercer tanto visitante en una acción aislada.
Locura
El Barcelona, que se había hecho con el control del juego desde el arranque, se desorganizó por fin cuando restaba un cuarto de hora para la conclusión. Entonces, los de O Ceao apretaron la defensa y comenzaron a gozar, por primera vez a lo largo de la contienda, de veloces transiciones para poner a prueba a Cristian.
En una de ellas, Mimi se fue como un cohete por la banda y sirvió a Antonio para rescatar la fe en la remontada. Nada más marcar, el Prone recuperó el balón y trazó una jugada idéntica. Sin embargo, Mimi optó por finalizarla y el balón se estrelló en el poste.
Pero los catalanes sacaron a relucir sus galones cuando el Azkar desafió su dominio. Carlos volvió a poner los tres goles de ventaja para los suyos y propinó un mazazo al hambre del Prone.
Con el partido roto, en acciones continuas de ida y vuelta, el Azkar gozó de sus mejores oportunidades. Miguel y Adri se enfundaron la camiseta de portero-jugador para intensificar el asedio a la meta azulgrana. Pero el esfuerzo titánico de los locales no obtuvo recompensa. Los tres puntos volaron del Municipal de forma justa.