La USC restringe los viajes entre campus y los sustituye por videoconferencias
LUGO
Al menos durante el próximo año, la Universidade de Santiago (USC) se apretará el cinturón y reducirá costes de donde sea. Es una de las premisas que marca el plan de financiación que la Xunta negocia con las universidades gallegas, pero también es algo que a la Universidade le hace falta, según constata el equipo de gobierno. Una de esas medidas pasa, por ejemplo, por restringir los viajes entre campus.
De hecho, se trata de una decisión que ya se está aplicando. A partir de ahora, y al existir la infraestructura necesaria, aquellos que hasta el momento viajaban entre Santiago y Lugo para celebrar reuniones, por ejemplo, lo harán por videoconferencia. «Neste intre, en case todos os centros hai unha pantalla» y por lo tanto es plausible, explica la vicerrectora de Economía, Sara Cantorna.
Ahorro de energía
No es la única medida de ahorro que ahora mismo valora el equipo de gobierno. Además, se ha establecido un programa bianual de trabajos de reparación y mantenimiento en el que se priorizarán las obras que tengan que ver con la seguridad y las necesarias para la adaptación de las facultades al Espazo Europeo de Educación Superior. También han llegado a plantear cerrar facultades por días para ahorrar, como ya están haciendo otras universidades. Y el plan de austeridad exigido por la Xunta llevará, por lo menos por parte de la USC un plan de ahorro energético. Una medida que llevará aparejado una serie de inversiones antes de obtener el retorno esperado. ¿La primera medida? Cambiar los ventanales de la Biblioteca Xeral, por que «non se pode ter a calefacción encendida todo o día se a calor escapa polas fiestras».
¿Y este año? Además de sustituir los viajes intercampus por videoconferencia, la USC ya ha decidido ralentizar la construcción del centro de investigación en Física de Campus Vida, conocido como Citius. Y es que «por austeridade» decidieron no acudir a una convocatoria dirigida a los campus de excelencia. «Non sabemos os cartos cos que imos contar e non podemos comprometernos», lamenta Cantorna, para después añadir que la filosofía, al menos hasta el 2013, será que «obra nova, só con débeda non». Por eso apuestan más por aguardar a convocatorias de fondos Feder, y abandonar el sistema de anticipos reembolsables que, antes o después, ahogan las cuentas de la USC.
Obras con retraso
El rector, Juan Casares Long, ya lo anunció poco después de acceder al cargo: a pesar de que así estaba previsto en el calendario, la Facultade de Medicina no comenzará a construirse en 2010. Y es que el proceso para la cesión de los terrenos está siendo más lento de lo esperado «e aínda non son do Concello», indica el equipo de gobierno