El pedáneo defiende la legalidad de los trabajos, que se ejecutan junto a un templo catalogado por Cultura
22 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La construcción del nuevo muro perimetral de la iglesia de San Pedro de Labio, en Lugo, está generando opiniones muy encontradas entre los vecinos que defienden los trabajos y los que afirman que la obra invade terrenos particulares y que provocará daños irreparables en un templo que está catalogado por Patrimonio debido a su antigüedad. Hace poco se completó la primera fase del proyecto -fue autorizada por el Concello y financiada por la Diputación con 12.000 euros del Plan de Comunidades Veciñais-, cuyo objetivo final es la ampliación del cementerio parroquial, como señala el alcalde pedáneo, Rogelio Coto, quien reconoce que la obra ha sido denunciada ante Patrimonio. «Cultura -declaró- dixo que o muro novo debía ser sen pilares, só con pedra, como é o vello, pero agora xa non atopas a ninguén que constrúa así». Con todo, afirmó, «cando haxa cartos para continuar coa ampliación haberá que pedir permiso a Cultura. Ao mellor ás pilastras pódeselles cortar a parte que sobresae, iso non é problema».
De esta manera, cercando el muro antiguo se levanta ahora otro que en la parte trasera del cementerio tiene grandes rocas y en un lateral varias pilastras, similares a las que se colocan para cerrar fincas particulares. «La construcción es tan antigua que el estar haciendo movimientos de tierra tan cerca provoca que los muros se vean desplazados, y por tanto se conviertan en inestables con posibilidad de derrumbe», sostiene una de las denunciantes. A simple vista se percibe que la trasera del viejo camposanto, en la que hay varias cruces, está muy abombada; sin embargo, Coto y otros habitantes de la zona aseguran que lleva así años. «É máis, o recheo que se vai facer asentará o muro vello para que non se veña abaixo», agregan.
Dudas sobre la propiedad
Otra de las denuncias presentadas, al parecer ante el Seprona y el Concello, sostiene que los trabajos han invadido terrenos particulares. «O Concello pediunos que déramos o ensanche para o camiño para que pasara a maquinaria pesada, pero agora o terreo que deixamos metérono dentro do peche da igrexa», criticaron dos vecinos de Labio, que indican que no han recibido respuesta alguna a sus quejas. Coto afirma que ese trozo de terreno fue cedido por los vecinos cuando se llevó a cabo la concentración parcelaria.