Unos dos mil ciclistas de todas las edades participaron ayer en el Día da Bicicleta, en Lugo. La marcha, la más concurrida de los últimos años, comenzó en la plaza Maior y finalizó en la explanada del centro comercial As Termas, donde entregaron regalos entre los asistentes. Entre ellos había dos bicicletas y lotes de artículos deportivos, cedidos por Sprinter.
Entre los participantes figuraban el concejal de deportes, José Manuel Díaz Grandío y el concejal del PP, Enrique Rozas. En la salida estaban el alcalde, José López Orozco, la concejala de Cultura, Nuria Mundiña y el portavoz del PP, Jaime Castiñeira.
Antes del inicio del recorrido delante del consistorio hubo una jimcana infantil, que duró una hora y que fue el prolegómeno de la salida. Los organizadores calculan que en esta edición de la Festa da Bicicleta, que discurrió sin incidencias, se superó el número de participantes. Había familias al completo y niños de corta edad que iban con sus bicis de ruedines, acopladas a las de adultos.
Todo el trayecto, especialmente los cruces, estuvo controlado por policías locales y por personal de Protección Civil, -alguno en bicicleta- incluso en las calles de menor circulación. El pelotón discurrió de forma lenta.
Recorrido lento
La marcha efectuó un recorrido por calles del centro de la ciudad, antes de dirigirse a la Ronda da Muralla para ir hacia el final del trayecto en As Termas. Para que no se formaran varios pelotones los organizadores efectuaron una parada en la Ronda da Muralla donde concentraron a los ciclistas. Cuando la cabeza, en la que iban miembros del club Cidade de Lugo, estaba parada en las proximidades de la estación de buses, la cola aun no había salido de la plaza Maior.