La avenida da Coruña echa el cierre

G.G.Ubierna LUGO/LA VOZ.

LUGO

Casi treinta locales ubicados en el tramo más próximo a la Muralla, el más comercial, están cerrados o tratando de agotar la mercancía para hacerlo en breve

11 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Da lo mismo caminar por el lado de la derecha o ir por el de la izquierda, ya que la sensación es la misma en ambas aceras: la avenida de A Coruña está de liquidación. Entre la puerta de San Fernando y la calle Manuel María hay casi treinta locales cerrados o con carteles para agotar las existencias por cese de actividad, lo cual indica que, en cuanto puedan, echarán el cerrojo. La pregunta es si, después de que los actuales responsables lo hagan, habrá alguien dispuesto a reabrirlos.

La crisis ha provocado que el precio de los alquileres de locales comerciales se reduzca entre un 10% y un 12% con respecto a los importes que se pagaban hace dos años, pero parece que esto tampoco es un incentivo para iniciar una aventura empresarial en la avenida. Prueba de ello es que pasan los meses y los establecimientos que quedaron vacíos continúan estándolo, algunos con el cartel de «Se alquila» y otros, directamente, cerrados a cal y canto. A estos se suman los que acaban de sucumbir a la crisis.

Los últimos en anunciar la despedida son dos de los establecimientos más grandes de la avenida, ambos dedicados a la venta de artículos de decoración para el hogar. Se trata de la tienda Zen Mueble Colonial y de El rincón de casa que, excepto muebles, vende toda clase de complementos de decoración y que también dispone de una tienda en la ronda da Muralla.

Facilidades de pago

La crisis se ha cebado hasta tal punto con esta zona que los anuncios de liquidación se acompañan de reclamos bastante agresivos. En el caso del negocio de muebles, por ejemplo, aparte de subrayar que «¡vaciamos el local!», tratan de animar las ventas con publicidad para financiar los artículos con más comodidad, en mensualidades de 12 euros y sin entrada.

Hace unos años, el mero anuncio de que una tienda de muebles liquidaba por cierre era sinónimo de ofertas y de una buena ocasión para comprar mobiliario de gran tamaño a buen precio. Pero el miedo que tienen ahora los consumidores a gastar obliga a los empresarios que toman esta decisión a iniciar el proceso con unos precios que, antes, se ponían al final, justo antes de cerrar.

A pesar de la situación, aún hay algunos «brotes verdes» y siempre hay quien se anima a poner una tienda en la avenida. Es el caso de un espacio dedicado a la venta de golosinas, chucherías y caramelos; o de una superficie comercial que está adecentando un local de bastante amplitud para abrir un nuevo supermercado. Las cajas registradoras y los carritos, de hecho, ya están colocados junto a las puertas y cristaleras.

En cualquier caso, estas aperturas no logran suavizar la imagen de crisis que transmite toda la avenida y muy especialmente el primer tramo, que es el que más actividad tiene. Algunos propietarios ofertan alquiler con opción a compra.