El pobre Rato

La Voz

LUGO

Al pequeño Rato le han hecho unas cicatrices enormes en su mismo nacimiento. Cuchilladas desproporcinadas para el pequeño cauce fluvial. Algunos desaprensivos le echaron tierra en sus fuentes y hasta lo desviaron hasta el punto de que ahora el curso desaparece en determinados lugares como por arte de la peor magia negra. No estaría de más que el Seprona echase un vistazo en serio a lo que está pasando a mil metros en línea recta de su base, en la Praza de Bretaña.