Desde A Fonsagrada, en la última década una familia de comerciantes extendió sus tentáculos hasta Castroverde, Castro de Ribeiras de Lea y la capital ourensana
27 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Amancio Ortega solo hay uno pero en este país existen bastantes personas con trayectorias parecidas, aunque se hayan quedado a años luz. Una es Manuel Barreira Suárez, un fonsagradino que empezó a trabajar cuando tenía que estar dedicado exclusivamente a jugar y a estudiar y que acabó dando lugar a una minicadena de cuatro tiendas, Almacenes San Pedro, que pronto tendrá otra más.
A los 11 años Manuel Barreira comenzó a trabajar en su villa natal de A Fonsagrada como empleado de una tienda de ropa. La fecha le quedó grabada para siempre: el 5 de mayo de 1944. Ganaba 15 pesetas al mes, es decir, 9 céntimos, sueldo comparable al euro y pico mensual que les pagan a los niños que trabajan en algunos países para marcas internacionales.
Con 22 años decidió establecerse por su cuenta y montó Almacenes San Pedro en la avenida de Asturias, lugar en el que sigue abierto el comercio. Pocos años más tarde se casó y llegaron de forma paulatina cinco hijos. A pesar de que había bastante competencia y, sobre todo, un montón de sastres y modistas, el comercio funcionó bien. Marcó una línea que todavía siguen hoy, que consiste en vender todo tipo de ropa, desde las marcas más conocidas a las más anónimas, paquetería y una sección de hogar.
Carlos, el hijo, también comía los bocadillos de chocolate entre telas y chaquetas de punto. En su etapa del instituto pasaba ayudando a su padre los fines de semana y las vacaciones los. Tras casarse, decidieron ampliar el negocio pero en otro emplazamiento distinto y hace unos diez años abrieron en Castroverde. Tres años más tarde inauguraron en Castro de Ribeiras de Lea la tercera tienda y hace cuatro dieron un salto más grande y abrieron la cuarta en Ourense.
Carlos conoce bien el sector y mejor aún sus posibilidades, por lo que la situación económica y los recelos de muchos empresarios para hacer nuevos contratos no van con el. En sus planes a corto plazo está abrir la quinta tienda en otra localidad lucense, que posiblemente no será la última. Dispone de almacén y mercancía suficiente para ampliar la empresa y no está dispuesto a desperdiciar esa circunstancia.
En A Fonsagrada, además de los cuatro miembros de la familia, tienen una empleada, Gloria. Cada una de las otras tiendas esta a cargo de una persona, con lo que en estos momentos la plantilla es de ocho. Manuela es la encargada de rotar por las tiendas para suplir al personal de vacaciones o de baja.