El Celta esperó hasta media tarde del 20 de junio para hacer oficial el fichaje de Paco Herrera como entrenador del equipo para la próxima temporada. Una contratación que estaba cerrada desde hace tiempo. En su confirmación, el conjunto vigués elude pronunciarse sobre la duración del contrato, apuntando en exclusiva que es el entrenador para la próxima temporada. Tampoco hay confirmación de su presentación oficial, aunque todo indica que será el martes.
Paco Herrera (Barcelona, 1953) se convierte en el octavo técnico de la era Mouriño en el Celta a lo largo de las últimas cuatro temporadas. La larga lista de entrenadores la encabeza cronológicamente Fernando Vázquez, dando paso después a Stoichkov, López Caro (que acaba de marcharse al fútbol rumano), Antonio López, Alejandro Menéndez, Pepe Murcia y a Eusebio Sacristán, que el sábado cerró en Balaídos un ciclo de 16 meses y 58 partidos de Liga, lo que significa un récord bajo la presencia actual.
Según se desprende del anuncio oficial del club, Herrera llega a Vigo avalado por su trabajo de cantera. «Es un técnico que siempre impulsa, potencia y mejora la cantera», dice el comunicado del club, que también hace hincapié en las buenas clasificaciones de Castellón y Villarreal B en las dos últimas incursiones del entrenador catalán en la categoría de plata.
En el anuncio el Celta admite que el acuerdo estaba cerrado desde «hace semanas», aunque sin aludir al precontrato que al final lo trajo a Vigo.
Conocimiento
«Conoce hasta a las novias de los jugadores», dijo López Garai en el momento de hacerse oficioso su fichaje por el Celta. Y es que Paco Herrera para por ser una base andante de recopilación de datos. Por algo compartió vestuario y mesa de trabajo con Benítez en el Liverpool.
El barcelonés que dirigirá el proyecto ascensor del Celta el próximo curso no para desde que en los albores de los noventa se estrenase como técnico en las categorías inferiores del Badajoz. En el conjunto pacense comenzó a construir una personalidad en donde destaca su conocimiento del medio (todo sobre su plantilla dentro y fuera del campo), de la categoría, especialmente de la Segunda División, y también un carácter ganador. En lo personal, muchos asocian su perfil con el de Eusebio. El barcelonés tiene don de gentes.
Además, está acostumbrado a trabajar con gente joven. Dirigió al equipo reserva del Liverpool durante su estancia en la Premier y cuando ya tenía programadas unas vacaciones deportivas por primera vez en su vida, decidió aparcarlas para enrolarse en el Villarreal B, equipo que llegó a colocar a las puertas del ascenso. «Trabajar con gente joven es un reto ilusionante», dijo en el momento de tomar posesión en el filial del submarino amarillo.
En clave futbolística, muchos le asocian con Lotina. Orden y trabajo como base, pero también gusto por el buen fútbol. En esta trilogía ha intentado moverse en la decena de equipos en los que ha estado enrolado hasta la fecha.